domingo, 23 de mayo de 2010

Ronnie James Dio - Hasta la próxima.


Over and Over

Sometimes I feel like I'm dying at dawn

And sometimes I'm warm as fire

But lately I feel like I'm just gonna rain

And it goes over, and over, and over again, yeah

Too many flames, with too much to burn

And life's only made of paper

Oh, how I need to be free of this pain

But it goes over, and over, and over, and over again

Yeah, sometimes I cry for the lost and alone

And for their dreams that will all be ashes

But lately I feel like I'm just gonna rain

And it goes over, and over, and over, and over again

Eran las tres de la tarde de ese domingo 8 de noviembre de 1992 y la angustia nos hacía pedazos, pues mientras el personal del hotel nos invitaba a pasar para esperar placidamente en el lobby, los roadies de Black Sabbath parecían corrernos con sus jetas y malos modos.

Se hacía tarde y aún teníamos que atravesar la ciudad para recoger los boletos del concierto de esa noche. Ahí nos encontrábamos mi hermano el Estrellas Mañanitas, Rafita, El Tío (a quien habíamos conocido hacía apenas unas cuantas horas), su servidor el Diablo y creo que dos gueyes más. Y ya desesperados porque ahí no sucedía nada y por la larga travesía que nos esperaba, habíamos decidido retirarnos y así lo anunciamos. Y fue entonces que los dos gueyes nos pidieron aguantarlos, mientras salían a buscar una cabina telefónica.

Era 1983 cuando en medio de nuestra acostumbrada pobre oferta radiofónica (a pesar de que sí había varias estaciones que dedicaban su tiempo aire al rock), Victor Manuel Luján (reconocido crooner grupero del bajío en estos días), anunciaba en WFM (96.9), “Rainbow in the dark”, el sencillo del disco debut de Dio. Esta era la banda de Ronnie James Dio, el ex - vocalista de Black Sabbath. Así que bajo este dato nos pusimos a investigar (no existía el Internet chavos), y buscar material del famoso ex –vocalista de los Black Sabbath esos. Es así como llegó a mis manos “Holy Diver”.


A los pocos minutos, los dos gueyes regresaron corriendo al hotel, pálidos y sin poder articular palabra alguna. Unos segundos después solo balbucearon: “…ahí están”. Para entonces los demás estábamos a su alrededor y en eso se hizo la luz. Por la puerta principal del hotel entró caminando una pequeña figura, familiar para nosotros gracias a miles de fotografías de las revistas y a los videos que para entonces teníamos perfectamente memorizados. En ese momento Ronnie James Dio llegó y se paró en el centro del círculo que habíamos formado. Sigilosamente nos miró y fue a pararse frente al Estrellas Mañanitas, quien sostenía con sus manos temblorosas un chingo de portadas de discos. Dio descolgó de su hombro una maleta y se la entregó a su asistente, entonces retiró los discos de las manos de mi hermano y los comenzó a autografiar. Nadie de nosotros podía hablar y nos temblaban las piernas.

Casi al mismo tiempo que “Holy Diver” comenzaba a direccionar mi vida, también llegó a nosotros el soundtrack de la película de animación “Heavy Metal”. En él se incluía el tema “Mob Rules” de Black Sabbath, la cual me motivó a adquirir precisamente el disco del mismo nombre. De tal forma ese primer contacto con Black Sabbath a través de “Mob Rules”, fungió como pasaporte hacia el lado más oscuro y espeso del rock. Para entonces mi atención era para Iron Maiden, Scorpions y Judas Priest, bandas a las que de ninguna manera quiero sobajar. Sin embargo escuchar “The Sign Of The Southern Cross” y “Falling Off The Edge Of The World”, me transmitían información muy diferente a la que obtenía de cualquier disco completo de las bandas mencionadas. Black Sabbath me hablaba en otro idioma y no bromeaba, su rock en definitiva me parecía más demandante que cualquier otra cosa. Me hacía sentir en un mundo para adultos y me daba la impresión de estar pisando por terrenos de real peligro. La guitarra, el bajo, la batería y la voz… esa voz, eran cuatro amenazantes monstruos que cabalgaban a través de las bocinas y en la oscuridad.





De la manera más amable y siempre sonriendo, Dio firmó todos los discos y nos pedía que nos tranquilizáramos. Mientras esto sucedía, Tony Iommi, Vinny Appice y Geoff Nichols se acercaron al mostrador para registrarse. Cautelosamente esperé a sus espaldas y cuando Iommi volteó hacia mí, comencé a temblar de nuevo supongo de una forma muy graciosa, pues mientras al amo de los riffs sonreía y trataba de tranquilizarme, Vinny se dejaba caer en un sillón carcajeándose de mi numerito. Todos nos atendieron de maravilla, a excepción de Geezer Butler quien huyó al elevador, evitando cualquier convivencia. Por la noche las tinieblas se apoderaron del Palacio de los Deportes y nunca más la sobada frase se emplearía más acertadamente. Black Sabbath realizó una de sus últimas presentaciones con Dio al frente, pues tan unos días después Ozzy Osbourne se convertiría en la manzana de la discordia. El concierto comenzaría con “E5150”, “Mob Rules” y “Computer God”, permitiendo que durante esta primera pausa Dio se arrodillara a la orilla del escenario para saludar al pequeño Diablo y su hermano. Ese no había sido un pacto firmado con sangre, definitivamente lo hizo con algo más indeleble.

En adelante, la relación con Dio fue más allá que la de cualquier otro ídolo musical con sus seguidores. Por alguna razón la influencia de aquella minúscula figura, llegaba más allá en la vida de sus seguidores y los testimonios que durante estos días han poblado la red informática, nos indican sin duda que nos encontramos ante una persona excepcional, amén de su calidad como músico. La convivencia personal se dio en diversas ocasiones más y con ello, además de atestiguar lo autentico de su personalidad, nos quedo claro que Dio jamás olvidaba.




La muerte de Ronnie James Dio ha sido para el mundo del rock pesado una pérdida irreparable y sin duda ha dividido su historia en dos; antes y después de Dio. Y a la par de su legado musical, se lamenta la pérdida de uno de los personajes más queridos en el mundo musical.

Dio nos bendijo con la noche y nos guió por el valle de las brujas. De igual forma nos aconsejó a no confiar de nuestra sombra en la oscuridad y nos dio la información para elegir entre el cielo y el infierno. Mucha metáfora para el ajeno? Pero toda la verdad para el iniciado.




Ronnie James Dio, el Diablo te saluda y agradece por tanta diversión. Definitivamente la vida hubiera sido bien diferente sin tu participación. Sabemos que solo estarás preparando el escenario para la siguiente etapa.




We rock!









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Nota: Dificilmente el Diablo comparte material tan íntimo, pero en esta ocasión es un honor. Las fotos usadas para este post las tomó durante esa mágica noche en el Palacio de los Deportes.






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lunes, 17 de mayo de 2010

Ronnie James Dio - Over and over again!

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"Time is a never ending journey,
love is a never ending smile"
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Ronnie James Dio
(Julio 10, 1942 - Mayo 16, 2010)

domingo, 18 de abril de 2010

Megadeth en México - Kicking off the tour!

Muchas gracias Mexico


What an amazing welcome to Mexico this evening...14,000 people packed in the arena thrashing and having the time of their lives! This was a great way to kick off the Latin America tour.

We'd played this arena before to some great crowds; once with Judas Priest (when Ripper was in the band) and once with Motley Crue. But tonight was a new level....something really special, and especially to play the "Rust In Peace" set for our fans here in Mexico City.

I brought my authentic Mexican soccer jersey with me from home so I could where it tonight for the encore. It was a gift from a fan a few years back so thought it would be appropriate to sport it for such an amazing crowd.

Tomorrow we're off to Brazil to start the South American portion of the tour.

Good night and Muchas Gracias Mexico!


El anterior es un mensaje que hace apenas unas horas posteó David Ellefson, luego del concierto de anoche en el Palacio de los Deportes de la ciudad de México.

Megadeth es una banda de thrash metal formada por Dave Mustaine, luego de haber sido corrido de Metallica (por ahí de 1982). El motivo más socorrido (por Lars Ulrich y James Hetfield), acerca de su despido ha sido el de su incontenible gusto por el alcohol (al menos en aquel tiempo). Sin embargo la realidad nos ha demostrado que una banda con Ulrich y Hetfield como líderes, sencillamente no soportaría a una mente maestra más. Y en Mustaine hay mucha, pero mucha madera de cabrón.



La carrera de Megadeth se desarrolló con tal consistencia, que su discografía forma parte de la esencial; al menos en lo que a heavy metal se refiere (y los mamones que lo menosprecian, pues que se lo pierdan). Sin embargo el mayor fantasma de nuestro personaje en cuestión, se ha encargado de amenazar con mandar la carrera de Megadeth al carajo en varias ocasiones. Este fantasma es por desgracia un viejo conocido del barrio, su nombre: las drogas.







Sin embargo por fortuna (al menos para ellos porque en Ellefson se dio el mismo caso), encontraron refugio en la palabra del Señor y ahora son hombres de bien,“limpios” y cristianos.

Megadeth es uno de los cuatro llamados “Cuatro Grandes del Thrash” (al menos del thrash metal estadounidense), al lado de Slayer, Anthrax y Metallica. Y a pesar de que en años recientes la estabilidad de la banda se vio amenazada por “recaídas”, enfermedades y desánimos, la verdad es que también se ha visto coronada por discos de la mejor manufactura heavymetalera (específicamente con “The System Has Failed” según el pinchi Diablo).

El sábado por la tarde, cuando me encaminaba hacia el Palacio de los Deportes, me comentaron que esperarían a leer mi reseña del concierto en esta tribuna cómico – mágico – musical. Y mi respuesta fue: “... pues ya veremos, depende que tal este el concierto”. Y en honor a la verdad hasta ese momento no tenía pensado escribir al respecto. Y es que si bien es cierto que por aquí se ha hablado de muchos conciertos, digamos que el único requisito parta que eso suceda es que el evento dé de qué hablar.


Anoche Megadeth no dio de que hablar, dejo mudo al Diablo.


Fotografía cortesía de Manuel Vilchis.

Por fortuna Megadeth desde 1998 no es ajeno a México y se ha presentado ya en cuatro ocasiones. La primera de ellas cerrando el concierto a Judas Priest, la segunda dejando un paquete muy pesado a Mötley Crüe, la tercera ellos solos en el Salón 21 y la cuarta fue la de ayer, en la cual interpretaron en su totalidad su obra maestra “Rust In Peace”.


Cuando se tienen la oportunidad de presenciar a una banda en repetidas ocasiones, se les pierde el miedo y entras en confianza con ellas (algo así como lo que pasa a veces con las mujeres). Y ya para los futuros encuentros les pierdes el respeto (hablo de las bandas, por supuesto!). Y es que el Diablo aún recuerda como preparaban la leña, cuando declaró que la presentación de Megadeth en el Salón 21 había sido una de rutina. Los fans enardecidos me tiraban madrazos y yo los esquivaba argumentando que la banda de esa ocasión eran unos músicos profesionales bajo contrato. Al Diablo le daba la impresión de que hasta el uniforme les apretaba y ninguno de ellos se movía siquiera de su lugar. Aquella ocasión fue como ver a Mustaine presentarse como solista y miren que eso ya es decir mucho.



Pero la de anoche, sí es una presentación que dejará huella en los registros, incluso del mismo Palacio de los Deportes. Aparte de promocionar en concierto su más reciente grabación “Endgame”, Mustaine y compañía decidieron celebrar el 20 aniversario de la edición de “Rust In Peace”, álbum que catapultó a Megadeth a ventas de platino y a llenar arenas por Estados Unidos (porque en otras partes del mundo quizás son más populares). Y para tal efecto anunciaron la interpretación integra del disco, con lo cual las presentaciones de la gira por Estados Unidos agotaron pronto su boletaje.



Anoche en México inició la gira por América Latina de manera excepcional. Sobre el escenario tuvimos de nueva cuenta a una verdadera banda y no solo músicos de acompañamiento. De entrada el regreso de Ellefson a las filas de Megadeth, hizo que todos nos sintiéramos de nuevo en casa. Y el fichaje de Chris Broderick (Jag Panzer, Nevermore), en la guitarra se corroboró como una decisión acertada. Y Shawn Drover en la batería demostró el por qué de su permanencia en las difíciles filas de Dave Mustaine.




El exceso de adulación que se desató en nuestra tierra, a partir de lo visto en el dvd grabado en Buenos Aires, hizo que el Diablo llegara dopado contra la incomodidad de tener que soportar algo semejante (y de lo cual ya se vio algo en la mencionada ocasión del Salón 21). Sin embargo y por fortuna ahora no fue así. La emotividad de estos 14,000 frenéticos fue auténtica y el pinchi Diablo víctima y partícipe de la misma. Y es que el ambiente y el entorno que se genera en un concierto suele ser engañoso y embriagante. Pero la energía que se transmitía a través de los altavoces (eficientes por cierto para esta noche), fue inevitable. Por otro lado el acto de interpretar el famoso disco completo, es en este momento un recurso bastante sobado, el cual juega inminentemente con nuestra nostalgia y al cual muchas bandas están recurriendo. Pero en esta ocasión se trata de “Rust In Peace”, una de las obras máximas en lo referente a supremacía interpretativa metálica, excelencia en composición y que digo alto, altísimo nivel técnico como ejecutantes. Una de las máximas obras de cómo la técnica sí puede estar al servicio de la creatividad y el talento.Y siendo estas cualidades aún características vivas de Megadeth, lo hace una experiencia a la que difícilmente nos habríamos de negar.





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Una selección extra de temas también excepcionales, complementaron e hicieron de estos unos de los noventa minutos más consistentes que al Diablo le ha tocado atestiguar y miren que experiencia tiene. Una banda aun y por fortuna, plena en sus cualidades musicales y frente a ellos una audiencia desbordada, hicieron de esta una noche que difícilmente será igualada.




Era notoria la sangre nueva al frente del escenario, algo que se esta volviendo común y que se ha dejado ver también (por ejemplo), en las presentaciones de Iron Maiden. Solo esperemos que de igual forma estas nuevas generaciones se conviertan en una estadística económicamente activa, comprando discos, boletos y revistas; porque el buen rock no vive de buenas intenciones. El rock no se aprecia con audifonitos a través de un telefonito. El rock se escucha y se vibra chingón a través de un disco ( y si es de vinil mejor aún), y con unas bocinotas, las más grandotas. Busquen vivirlo y les garantizo que no cambiarán esa experiencia por nada.

Al tiempo que el Diablo se pregunta: cómo es que Dave Mustaine se puede ir a dormir con relativa tranquilidad, sabiendo cómo puso a 14,000 personas? Y emocionado de haber sido partícipe de tal derroche de energía (será acaso eso legal?), desde aquí saludamos y veneramos a Megadeth.












martes, 13 de abril de 2010

Joe Stump en México - Semana de Rock en la terminal del trén Suburbano.


La incansable labor de Producciones La Púa Presenta, por promover las actividades guitarrísticas en nuestro país, los lleva en esta ocasión a organizar la primera semana de rock en la explanada de la terminal del Trén Suburbano de Buenavista.

De tal forma los miles de pasajeros que transitan por esta terminal, tendrán la oportunidad de adquirir artículos de toda índole relacionados con el rock y a su vez (si su tiempo libre y disponibilidad se los permite), de presenciar diversas clinicas y presentaciones por parte de absolutos profesionales.

Aquí el calendario y horario de las actividades:

Y como pueden ver para beneplácito del público metalero, el día viernes se contara con la presencia de Joe Stump, uno de los máximos representantes del estilo Shred Guitar, quien regresa a la ciudad de México luego de varios años de ausencia.


La entrada es absolutamente libre, así que asistan con la mejor intención de gastarse la quincena adquiriendo puro y absoluto rock and roll, en cualquiera de sus presentaciones.

Están informados y allá nos vemos.








domingo, 4 de abril de 2010

Ozzy Osbourne - "Blizzard of Ozz"

Tras el post de los discos que el Diablo considera de máxima relevancia para el Heavy metal, editados en 1980, la primera pregunta que hicieron fue: “… y por qué no consideraste el Blizzard of Ozz ?”

Así que aquí ponemos a su disposición algo acerca de "Blizzard of Ozz":




Anécdota que seguramente les vale madre:


Por ahí de 1980 – 1981, un amigo y vecino me pidió que le guardara un disco que le habían prestado en la escuela. Petición que se debía a que en su casa, su padre no toleraba imágenes o situaciones que atentaran contra la integridad católica o cristiana (como gusten). El disco en cuestión era "Blizzard of Ozz" de Ozzy Osbourne.

Cuando vi la portada del disco, de inmediato quede cautivado, pues independientemente del dogma religioso que domara nuestra voluntad, estéticamente el trabajo del fotógrafo Fin Costello era inaudito. La simetría y los colores enmarcaban a Ozzy Osbourne vistiendo sotana y a punto de azotar un crucifijo hacia el piso, elementos que en conjunto crearon una de las imágenes más representativas para el rock pesado y para el mismo Ozzy. Como se han de imaginar, aproveché la ocasión y escuché el disco del cuate ese del que publicaban mucho en las revistas que leía, Sonido, Conecte y Rock Pop principalmente. “Que canciones tan feas, que sonido tan ligero y qué culero canta este guey!”, pensé y expresé. De acuerdo a la portada yo esperaba sangre, terror, muerte y destrucción. Entonces al otro día, cuando mi amigo se encontraba solo en su casa le entregué su disco y lo borré de mi mente.



Unos meses después caí cautivo del poder hipnótico de Black Sabbath, gracias a “Mob Rules”, e indagando la historia ahora yo busqué el reencuentro con Ozzy. Para entonces mi apreciación había cambiado y pude entender a “Blizzard of Ozz”.

La voz de Ozzy me parecía rara, muy aguda y nasal. Falta de cualidades técnicas pero con un carisma muy especial. Y es que para entonces mis parámetros de calidad técnica, me decían que un gran cantante de rock era Paul McCartney, Freddie Mercury, Ian Gillan y Bruce Dickinson. Y en este momento así lo sigo pensando.

El sonido de la banda efectivamente no era pesado ni agresivo. Sin embargo las melodías eran entrañables y también en general muy ricas en armonías. Pero al fondo había algo que de inmediato capturaba la atención y eso era el trabajo de Randy Rhoads, el guitarrista. De hecho me atrevo a pensar que sin el sello distintivo de Rhoads, el naciente trabajo de Ozzy Osbourne como solista, pronto se hubiera desvanecido en la historia musical.


Randy Rhoads era un guitarrista académico, admirador del trabajo de Mick Ronson (la famosa araña marciana de David Bowie), poco entusiasta del trabajo de Tony Iommi (y quizás hasta detractor), y Black Sabbath y ex -integrante de Quiet Riot. Sin embargo bajo el convencimiento de Dana Strum (líder de los fresas de Slaughter), accedió a formar parte de la naciente banda de Ozzy Osbourne, la cual originalmente sería llamada Blizzard of Ozz.

Randy vería en esta empresa, la oportunidad de incrementar su experiencia como músico y ya pensaba en un futuro próximo dejar a Ozzy para continuar con su carrera como guitarrista clásico. De tal forma el trabajo de Randy Rhoads es tan impecable como impresionante, haciendo del disco debut de Ozzy Osbourne todo un muestrario de estructura guitarrística y solos memorables.

La banda se complementaba con Bob Daisley (Rainbow, Uriah Heep, Gary Moore), en el bajo, Lee Kerslake ( Uriah Heep, Blackfoot), en la batería y Don Airey (Rainbow, Black Sabbath, Michael Schenker Group, Deep Purple) en los teclados. Sin embargo el tiempo nos explicaría que la participación de Kerslake y Daisley (específicamente este último), significó para Ozzy algo más que una simple complementación para su banda.



En los créditos del disco, en alguna parte se leía que las composiciones eran de Ozzy Osbourne y en algún otro lugar se leía que eran co-composiciones con Rhoads, Daisley y Kerslake. Sin embargo con el tiempo varios sucesos pusieron en tela de juicio el supuesto talento de Ozzy Osbourne como escritor; y también muy en alto (eso sí), el talento de Sharon Osbourne como mafiosa de la industria musical.

En 1986 Daisley y Kerslake, demandaron a Ozzy por la falta de pago por regalías durante varios años, ante lo cual el clan Osbourne decidió mover influencias para desvanecer el litigio. Y como acto final re –editaron los dos primeros discos de Ozzy (Blizzard… y Diary of a Madman), con los respectivos tracks de bajo y batería reemplazados por unos nuevos a cargo de Robert Trujillo y Mike Bordin respectivamente. O sea uno de los actos más infames en la historia del rock, al lado de (por desgracia), algunos más por parte de este mentado clan. Fue entonces durante este proceso, que Daisley no tuvo empacho en declarar que muchas de las canciones que conformaron dichos discos son de su casi total autoria, eso sí varias de ellas con la participación de Rhoads.

Otro revelador suceso se dio en 1993, cuando se editó una recopilación de Quiet Riot llamada “The Randy Rhoads Years”. En dicho disco se pudo escuchar el trabajo tempranero de Rhoads al lado de la banda californiana y en él se dieron a conocer varias grabaciones con los riffs, las melodías y de hecho casi las canciones completas de varios de los (ya), clásicos de Ozzy Osbourne, que conformaron el ya legendario Blizzard of Ozz.



Sin embargo, haciendo a un lado estos detalles negativos, Blizzard of Ozz, es la tarjeta de presentación de Ozzy Osbourne ante la escena heavymetalera naciente. La cual de inmediato comenzaría sacar brillo al trono, en el que de inmediato postrarían al supuesto (y hasta donde recuerdo autoproclamado), Príncipe de las tinieblas.

“I don´t Know” y “Crazy Train” son agresivas descargas guitarreras. “Suicide Solution” cadencia y pesadez como marco para el desempeño de Rhoads (especialmente con su interpretación en vivo), y un solo desgarrador como pocos. De ésta Ozzy dice haberse influenciado en la muerte de Bon Scott para escribirla y por su parte Daisley afirma haberla escrito inspirado en el abuso del mismo Ozzy con el alcohol. “Goodbye to Romance” es el tratado con el que Ozzy dice adiós a Black Sabbath y saluda al mundo. “Dee” es una instrumental que toca fibras y sensibiliza (especialmente con la versión alterna incluida en el disco en vivo editado algunos años después “Tribute"), la cual se convirtió en una especie de epitafio para Randy Rhoads. “Mr. Crowley” es todo un clásico de oscuridad, lírica y musical, que de entrada nos estremece con la introducción de teclados a cargo de Don Airey y que rinde pleitesía a la gran Bestia, Aleister Crowley alquimista.




“No bone movies” pareciera rellenar espacios y “Revelation (Mother Earth)” da cuenta una vez más del talento de Randy Rhoads y de lo estremecedora que podía ser una interpretación de Ozzy Osbourne. “Steal away (the night)”, es una pieza más con derroche de energía guitarrera y que deja muy en alto la expectativa de lo que un segundo capítulo de lo que la telenovela llamada Ozzy Osbourne nos podría ofrecer.

“Blizzard of Ozz" es la primera obra maestra en la discografía de Ozzy Osbourne como solista y la primera parte del legado de Randy Rhoads ante el mundo. Y es por lo tanto el primer y atinado paso en la ascendente carrera de Ozzy, la cual más a delante y por desgracia seguiría por unos muy retorcidos caminos, no por eso menos exitosos. Definitivamente es también uno de los mejores momentos para el rock pesado y una piedra angular en el desarrollo de la guitarra eléctrica como herramienta elemental, en el arte de hacer auténtico heavy metal.




Las sesiones de grabación originalmente correrían a cargo del productor griego Chris Tsangerides, en los estudios Ridge Farm en Londres, Inglaterra. Sin embargo al poco tiempo de comenzadas, este fue sustituido por Max Norman, quien se estacionaría en ese puesto a lo largo de varios discos más de Ozzy Osbourne.

Entonces es así que esta placa es para el Diablo todo un clásico y una muy querida pieza de los archivos elementales metaleros. Sin embargo el muy cabrón no cree que conceptualmente, el heavy metal haya desviado o modificado su camino en los ochentas debido al aporte de tan apreciable entrega. Metaforizando, “Blizzard of Ozz” es tan solo una de las salsas que dieron sabor. Pero los discos antes mencionados, son la carnita del suculento taco metalero.














viernes, 2 de abril de 2010

"Iron Maiden" - Celebración de su 30 aniversario.


¡Corrección y actualización!
Un buen amigo y lector de este espacio me cuestionó al respecto y aquí esta la corrección. Este evento se llevará a cabo en el Hard Rock Cafe (es decir en el restaurant), ya que el Hard Rock Live (el antro/auditorio), se encuentra cerrado desde hace varias semanas.
De tal forma, ahora por la naturaleza de el lugar sede les confirmo que sí se permitirá le entrada a menores de edad, aunque sí se les recomienda considerar que el evento terminará tarde (me imagino que el grupo comenzará a tocar entre nueve y diez de la noche).
Están informados.


Como se mencionó en el post anterior, este año se cumplen 30 años del lanzamiento de "Iron Maiden", el disco debut de Iron Maiden. Y como se pueden imaginar este es un evento que sus seguidores mexicanos no dejaríamos pasar.

Para tal efecto se anuncia para este 15 de abril en el Hard Rock Live de la ciudad de México, este evento en que se celebrará con la presentación de Iron What?, una banda conformada por músicos profesionales y que a su vez son admiradores irredentos de la Doncella británica (y no hablamos de Sharon Osbourne). Ellos interpretarán material de diversas épocas de Iron Maiden y anuncian que dentro de esta selección habrá mucho material de este disco ( me habían comentado que lo interpretarían íntegro. Asi que ya confirmaré este dato).

La cita es el día mencionado, en el lugar mencionado a partir de las 20 horas y la entrada será libre. Por la naturaleza del lugar supongo que no se permitirá la entrada a menores de edad. Pero si recibo información diferente les avisaré con tiempo.

Y sobra decirles que una vez más y como ya es costumbre, este es un evento avalado y patrocinado por EMI Music México. O sea que, así o más oficial lo quieren.

Están informados, allá nos vemos.

Up the irons!



domingo, 28 de marzo de 2010

La década de los ochenta en el heavy metal.

El comienzo de una década siempre ha tenido significado cabalístico y en ocasiones estas épocas van acompañadas de diversos eventos que se empeñan en sustentar dicha característica.

En 1980 los dinosaurios del rock comenzaban a extinguirse o a convertirse en monstruos mediáticos y la revolución del punk también se asimilaba en sociedad a costa del new wave. Pero para el heavy metal significó la llegada de un segundo aire, el cual lo convertiría también en un rentable género a punto de reventar. La New Wave of British Heavy Metal marcaría el camino a seguir desde sus obvios cuarteles británicos y también se vio la edición de varias obras maestras que vendrían a consagrar o simplemente renovarían los votos de algunas ya vacas sagradas del género. A continuación una revisión de ese momento en la historia:






“Heaven And Hell” Black Sabbath.

Apenas unos meses atrás Black Sabbath había decidido correr finalmente a Ozzy Osbourne de sus filas y poco después Geezer Butler decidía también dejar a la banda, (pues para él ya estaba terminada). Sharon Arden, hija de Don Arden (para entonces otrora manejador de Black Sabbath), seguía formando parte de la comitiva de la banda y entonces hizo a Tony Iommi una recomendación de la que algún tiempo después se arrepentiría por todos los días que le queden de vida. Sharon sugirió a Tony que le ofreciera la vacante de cantante en la banda a Ronnie James Dio, quien había formado parte de Rainbow. Y tan solo unos días después ella misma invitó a Ronnie a acercarse a la mesa de Iommi, durante una parranda en el legendario Rainbow de Hollywood. Lo demás ya es historia.

Black Sabbath ya había hecho historia a principios de la década de los setenta, revolucionado al mundo del rock con su idea musical (Rock 101 dixit). “Heaven and Hell” no podía ya revolucionar nada, sencillamente como mencionamos líneas atrás, renovó los votos de Black Sabbath como sumos artífices del rock pesado y refrescó su propuesta con la presencia de Ronnie James Dio entre sus filas. La consistencia de las nuevas composiciones de Iommi con Dio, trajeron a Butler de vuelta con la idea de que una nueva superbanda se vislumbraba. Sin embargo al final la presión por parte de la discográfica estadounidense (Warner Brothers), los obligó a que el disco saliera bajo la autoría de la leyenda Black Sabbath.

El álbum irrumpe con “Neon Knights” y la contundencia de uno de los riffs más celebrados de Tony Iommi, con lo que de facto tendríamos ya al “Paranoid” de una nueva generación, la del Black Sabbath Mark II. “Heaven and Hell” (la canción), son 6 minutos con 59 segundos de majestuosidad, épica musical y de una oscuridad lírica que Dio buscaba desde sus días con Rainbow. Con “Die Young” se cierra el triunvirato de himnos con los que “Heaven And Hell” deja claro que la genialidad de Black Sabbath reside en sus cuerdas y mientras estas se hagan acompañar por músicos propositivos los resultados siempre serán sorprendentes.

“Heaven and Hell” es una obra maestra más en la discografía de Black Sabbath y una de las declaratorias máximas en la forma de hacer heavy metal. Un cuidado trabajo de absoluta fineza musical, al servicio de la estridencia y los decibeles bajo la batuta de Martin Birch (el productor), quien sin duda fue uno de los artífices de mayor relevancia durante esa década. De “Heaven and Hell” muchas de sus piezas y sonidos definieron los caminos por los que el heavy metal avanzaría durante la naciente década.

Cuando el Diablo le preguntó a Ronnie James Dio acerca de sus discos favoritos de Rainbow, Black Sabbath y Dio, su respuesta llegó sin titubeos. De toda su carrera escoge “Heaven and Hell”, ya que considera que en este disco por fin dio salida a sus deseos de hacer música más oscura, en ambos sentidos: musical y líricamente.

El 29 de mayo se lanzará a través de Universal Music una edición conmemorativa de “Heaven And Hell”, la cual incluirá el cd remasterizado y un dvd con un documental acerca de la grabación y trascendencia del disco.



“British Steel” Judas Priest.

Para entonces Judas Priest había cumplido una década de cosechar el mejor y auténtico heavy metal británico. Sin embargo la inestabilidad en la producción de sus discos, había llevado a que su fama corriera de boca en boca y gracias a sus conciertos en vivo, en los que su sonido sí era apabullante. Pero con este trabajo todo cambió, tanto para la banda como para el género. “British Steel” es las tablas de mandamientos que los Dioses del Metal hicieron llegar a la humanidad a través de Judas Priest. Todo lo que se necesite saber del heavy metal esta dicho en este disco producido por Tom Allom (quien fungiera como ingeniero de grabación durante varios discos de Black Sabbath). “British Steel” fue grabado en los estudios de Tittenhurst Park, para entonces propiedad de Ringo Star y que originalmente fueran la residencia de John Lennon.

En lo referente a la vestimenta heavymetalera, Judas Priest marcó la pauta con el cuero y los estoperoles desde su disco anterior “Hell bent for leather” (1979). Pero con esta entrega a lo largo de nueve tracks, Judas Priest deja claras las reglas del heavy metal en forma y concepto. “British Steel” es la carta de presentación del heavy metal ante la sociedad y su portada es también ya una imagen característica para el género por excelencia.

“Metal Gods”, Breaking the law” y “Living alter midnight” son el Himno Nacional y el Toque de Bandera ante los que todo metalero se pone de pie. Y “Rapid Fire” y “Steeler” son las semillas de lo que unos años más tarde se conocería como Thrash – Speed metal. Las guitarras gemelas de Glenn Tipton y K.K. Downing, con lujo de brutalidad, se declararon como marca registrada de la banda y la inigualable voz de Rob Halford lo convirtió en vocero heavymetalero universal.

Judas Priest no es la banda más representativa del heavy metal, de hecho Judas Priest es el heavy metal y “British Steel” es el documento que lo certifica.

Para el 11 de mayo esta anunciada la edición de “British Steel : Legacy Edition”, un paquete que incluirá el cd remasterizado, un concierto de la gira del año pasado (la del 30 aniversario del mismo “British Steel”), capturado en dvd con sonido 5.1 y un tercer disco con el audio del concierto en cd.






“Back in Black” AC/DC
El éxito que AC/DC había logrado con “Highway to Hell”, indicaba que este próximo lanzamiento los elevaría al nivel de consagrados (algo por lo que ya llevaban varios años de trabajo arduo). Sin embargo la repentina e inesperada muerte de Bon Scott, dejó una nube muy negra sobre los hermanos Young y compañía. Un día antes de su muerte, Scott se presentó al local de ensayos y trabajó con los hermanitos sobre una de las nuevas piezas. Unas horas después se despidió de ellos, para siempre.

Tras un breve receso para madurar la muerte de Scott, llegó a la banda Brian Johnson (a quien buscaron porque en vida Bon Scott era su aficionado), y con él concretaron finalmente el tan esperado y determinante álbum. “Back in Black” se grabó en los estudios Compass Point de las Bahamas, bajo la producción de Robert John “Mutt” Lange.

Hasta entonces la esencia de AC/DC radicaba en llevar todos los escenarios mundanos, barriobajeros, de prostitución, alcohol y podredumbre a los oídos del mundo, a través del rock más puro, eléctrico y vibrante que ninguna otra banda de rock jamás ha podido igualar. Sin embargo con “Back in Black” presentaron lo mismo pero con un refinamiento inaudito. “Hells Bells” es el track con el que abren, estableciendo de inmediato un luto por Bon Scott que se respirará a lo largo del álbum pero no de una manera deprimente, más bien en señal de aprobación; con su pulgar en alto para Brian Johnson. “Back in Black” (la canción), dejó claro que AC/DC venía por todo y ya no habría marcha atrás. La banda quedaría inscrita en un lugar privilegiado entre el rock clásico y el rock pesado, un lugar único al que hasta este momento nadie más ha podido llegar.

“Back in Black” también cuenta con el difícilmente insuperable título de ser el disco de rock más vendido de la historia (tan solo 49 millones de copias vendidas en el mundo!), aclarando que esta aseveración la hace el Diablo Despierto, considerando que el número uno oficial de la lista es Michael Jackson con “Thriller” y sus 110 millones de copias, lo cual nos habla más de un fenómeno social y mediático que de uno musical.



“Ace of Spades” Motörhead
Motörhead no inventó el heavy metal, pero sí le regalo al género la velocidad, la actitud y muchos de sus valores primigenios. Y Lemmy tampoco inventó nada y mucho menos para el rock and roll; sin embargo él fue enviado del más allá para supervisar y ser parámetro de las posibilidades entre las que el rock se habría de desenvolver.

Lemmy es Dios,
esta es palabra del Diablo. Oremos.

“Ace of Spades” se grabó en los estudios Jackson, propiedad del mismo productor Vic Maile (quien fuera ingeniero de sonido en la PYE Records, por lo que colaboró con los Kinks y los Small Faces entre muchas otras leyendas del rock), y constituye una de las obras máximas del trío británico. Por supuesto que aquí se incluye el famoso tema, por el cual el mundo metalero reconoce a Motörhead, el cual que con el tiempo se ha vuelto tan infame como el “Paranoid” de Black Sabbath, por el hecho de que pareciera que solo por ellos los recuerdan.

Más descargas de estruendo y absoluto rock and roll se entregaron en temas como “Jailbait”, “(We are) The Road Crew”, “Love me like a reptile” y/o “The chase is better than the catch”. La energía de los tres malvivientes (Lemmy, Eddie “Fast” Clarke y el “Animal” Taylor), más venerados del rock pesado, por cuestiones cuánticas llegó a su cenit y estaba por inaugurar la era del thrash metal, pues la complementación por parte de Venom estaba en ciernes.




“Iron Maiden” Iron Maiden
Estamos ante el álbum debut de Iron Maiden, con el que quedaría claro quien sería la mamá de los pollitos, primero en la New Wave Of British Heavy Metal y tiempo después en la escena heavymetalera universal.

Este disco fue de tajo una declaratoria con la que la Doncella delimitó su terreno a futuro. Temas que desde hace tiempo se habían constituido como auténticos clásicos, durante las interminables giras de la banda por cualquier club o salón que se les atravesara por el Reino Unido. Y ahora eran inmortalizadas en estudio, aunque no de la mejor manera para su perpetrador Steve Harris.

Las labor de Will Malone como productor, ha sido algo que siempre ha hecho que Harris reniegue de este disco, ya que desde las sesiones de grabación lamentaba la falta de interés de Malone en su trabajo. Sin embargo, quizás eso ayudó a que el sonido de las canciones transmitiera una rudeza de absoluto espíritu punk, un género hacia el que Harris se manifestó en contra en varias ocasiones. “Remember Tomorrow”, “Running Free”, “Phantom of the Opera” y por supuesto “Iron Maiden” son temas que desde entonces han sido momentos clave durante los conciertos de la banda.

Aunque ese años significó un masivo punto de arranque para la competencia de la NWOBHM, en la que salieron juntos Iron Maiden, Def Leppard y Saxon como punteros. Tan solo fue cuestión de tiempo para que Saxon se quedara en el camino (el cual retomaron años después), y Def Leppard buscara un atajo que los llevara a la meta por un camino más cómodo. Es por eso que “Iron Maiden” fue solo el punto de arranque de una carrera a paso constante, que se sustentó en quizás la discografía más sólida de banda heavymetalera alguna durante toda la década de los ochenta.

El próximo jueves 15 de abril se llevará a cabo una celebración en el Hard Rock Live de la ciudad de México, por el treinta aniversario del lanzamiento de “Iron Maiden”. El evento se anuncia a las 20 horas y la entrada será libre. Y durante este la banda de tributo “Iron What?” interpretará material de la Doncella y buena parte de este disco (esta por confirmarse la interpretación integra del disco).
Estos son a criterio del Diablo los discos, cuya relevancia marcaron una pauta para el género pesado durante 1980. Sin embargo aquí presentamos una lista de otras grabaciones que también se editaron ese año y que sin duda deben formar parte de los archivos de cualquier melómano aficionado al exceso decibélico:

- “On trough the night” Def Leppard.
- “Permanent Waves” Rush.
- “Wheels of steel” y “Strong arm of the law” Saxon.
- “Women and children first” Van Halen.
- “No place to run” UFO.
- “Animal Magnetism” Scorpions.
- “End of the century” Ramones.
- “Ready an´willing” Whitesnake.
- “The Game” Queen.
- “Michael Schenker Group” Michael Schenker Group.
- “Glory Road” Gillan.
- “Blizzard of Ozz” Ozzy Osbourne.
- “All shook up” Cheap Trick.
- “Lightning to the nations” Diamond Head.


Y como broche de oro, el 16 de agosto de ese mismo año se llevó a cabo la primera edición del festival Monsters of Rock, en Castle Donington, Inglaterra. En esa ocasión el cartel se conformó por Touch, Riot, April Wine, Saxon, Scorpions, Judas Priest y el cabeza de cartel Rainbow.

Amables lectores, si vivieron esta época espero que revivan con placer y nostalgia tan importante momento en la historia musical. Y si llegaron después, pues háganse un favor y conozcan las raíces de tan emocionante género musical.