domingo, 4 de abril de 2010

Ozzy Osbourne - "Blizzard of Ozz"

Tras el post de los discos que el Diablo considera de máxima relevancia para el Heavy metal, editados en 1980, la primera pregunta que hicieron fue: “… y por qué no consideraste el Blizzard of Ozz ?”

Así que aquí ponemos a su disposición algo acerca de "Blizzard of Ozz":




Anécdota que seguramente les vale madre:


Por ahí de 1980 – 1981, un amigo y vecino me pidió que le guardara un disco que le habían prestado en la escuela. Petición que se debía a que en su casa, su padre no toleraba imágenes o situaciones que atentaran contra la integridad católica o cristiana (como gusten). El disco en cuestión era "Blizzard of Ozz" de Ozzy Osbourne.

Cuando vi la portada del disco, de inmediato quede cautivado, pues independientemente del dogma religioso que domara nuestra voluntad, estéticamente el trabajo del fotógrafo Fin Costello era inaudito. La simetría y los colores enmarcaban a Ozzy Osbourne vistiendo sotana y a punto de azotar un crucifijo hacia el piso, elementos que en conjunto crearon una de las imágenes más representativas para el rock pesado y para el mismo Ozzy. Como se han de imaginar, aproveché la ocasión y escuché el disco del cuate ese del que publicaban mucho en las revistas que leía, Sonido, Conecte y Rock Pop principalmente. “Que canciones tan feas, que sonido tan ligero y qué culero canta este guey!”, pensé y expresé. De acuerdo a la portada yo esperaba sangre, terror, muerte y destrucción. Entonces al otro día, cuando mi amigo se encontraba solo en su casa le entregué su disco y lo borré de mi mente.



Unos meses después caí cautivo del poder hipnótico de Black Sabbath, gracias a “Mob Rules”, e indagando la historia ahora yo busqué el reencuentro con Ozzy. Para entonces mi apreciación había cambiado y pude entender a “Blizzard of Ozz”.

La voz de Ozzy me parecía rara, muy aguda y nasal. Falta de cualidades técnicas pero con un carisma muy especial. Y es que para entonces mis parámetros de calidad técnica, me decían que un gran cantante de rock era Paul McCartney, Freddie Mercury, Ian Gillan y Bruce Dickinson. Y en este momento así lo sigo pensando.

El sonido de la banda efectivamente no era pesado ni agresivo. Sin embargo las melodías eran entrañables y también en general muy ricas en armonías. Pero al fondo había algo que de inmediato capturaba la atención y eso era el trabajo de Randy Rhoads, el guitarrista. De hecho me atrevo a pensar que sin el sello distintivo de Rhoads, el naciente trabajo de Ozzy Osbourne como solista, pronto se hubiera desvanecido en la historia musical.


Randy Rhoads era un guitarrista académico, admirador del trabajo de Mick Ronson (la famosa araña marciana de David Bowie), poco entusiasta del trabajo de Tony Iommi (y quizás hasta detractor), y Black Sabbath y ex -integrante de Quiet Riot. Sin embargo bajo el convencimiento de Dana Strum (líder de los fresas de Slaughter), accedió a formar parte de la naciente banda de Ozzy Osbourne, la cual originalmente sería llamada Blizzard of Ozz.

Randy vería en esta empresa, la oportunidad de incrementar su experiencia como músico y ya pensaba en un futuro próximo dejar a Ozzy para continuar con su carrera como guitarrista clásico. De tal forma el trabajo de Randy Rhoads es tan impecable como impresionante, haciendo del disco debut de Ozzy Osbourne todo un muestrario de estructura guitarrística y solos memorables.

La banda se complementaba con Bob Daisley (Rainbow, Uriah Heep, Gary Moore), en el bajo, Lee Kerslake ( Uriah Heep, Blackfoot), en la batería y Don Airey (Rainbow, Black Sabbath, Michael Schenker Group, Deep Purple) en los teclados. Sin embargo el tiempo nos explicaría que la participación de Kerslake y Daisley (específicamente este último), significó para Ozzy algo más que una simple complementación para su banda.



En los créditos del disco, en alguna parte se leía que las composiciones eran de Ozzy Osbourne y en algún otro lugar se leía que eran co-composiciones con Rhoads, Daisley y Kerslake. Sin embargo con el tiempo varios sucesos pusieron en tela de juicio el supuesto talento de Ozzy Osbourne como escritor; y también muy en alto (eso sí), el talento de Sharon Osbourne como mafiosa de la industria musical.

En 1986 Daisley y Kerslake, demandaron a Ozzy por la falta de pago por regalías durante varios años, ante lo cual el clan Osbourne decidió mover influencias para desvanecer el litigio. Y como acto final re –editaron los dos primeros discos de Ozzy (Blizzard… y Diary of a Madman), con los respectivos tracks de bajo y batería reemplazados por unos nuevos a cargo de Robert Trujillo y Mike Bordin respectivamente. O sea uno de los actos más infames en la historia del rock, al lado de (por desgracia), algunos más por parte de este mentado clan. Fue entonces durante este proceso, que Daisley no tuvo empacho en declarar que muchas de las canciones que conformaron dichos discos son de su casi total autoria, eso sí varias de ellas con la participación de Rhoads.

Otro revelador suceso se dio en 1993, cuando se editó una recopilación de Quiet Riot llamada “The Randy Rhoads Years”. En dicho disco se pudo escuchar el trabajo tempranero de Rhoads al lado de la banda californiana y en él se dieron a conocer varias grabaciones con los riffs, las melodías y de hecho casi las canciones completas de varios de los (ya), clásicos de Ozzy Osbourne, que conformaron el ya legendario Blizzard of Ozz.



Sin embargo, haciendo a un lado estos detalles negativos, Blizzard of Ozz, es la tarjeta de presentación de Ozzy Osbourne ante la escena heavymetalera naciente. La cual de inmediato comenzaría sacar brillo al trono, en el que de inmediato postrarían al supuesto (y hasta donde recuerdo autoproclamado), Príncipe de las tinieblas.

“I don´t Know” y “Crazy Train” son agresivas descargas guitarreras. “Suicide Solution” cadencia y pesadez como marco para el desempeño de Rhoads (especialmente con su interpretación en vivo), y un solo desgarrador como pocos. De ésta Ozzy dice haberse influenciado en la muerte de Bon Scott para escribirla y por su parte Daisley afirma haberla escrito inspirado en el abuso del mismo Ozzy con el alcohol. “Goodbye to Romance” es el tratado con el que Ozzy dice adiós a Black Sabbath y saluda al mundo. “Dee” es una instrumental que toca fibras y sensibiliza (especialmente con la versión alterna incluida en el disco en vivo editado algunos años después “Tribute"), la cual se convirtió en una especie de epitafio para Randy Rhoads. “Mr. Crowley” es todo un clásico de oscuridad, lírica y musical, que de entrada nos estremece con la introducción de teclados a cargo de Don Airey y que rinde pleitesía a la gran Bestia, Aleister Crowley alquimista.




“No bone movies” pareciera rellenar espacios y “Revelation (Mother Earth)” da cuenta una vez más del talento de Randy Rhoads y de lo estremecedora que podía ser una interpretación de Ozzy Osbourne. “Steal away (the night)”, es una pieza más con derroche de energía guitarrera y que deja muy en alto la expectativa de lo que un segundo capítulo de lo que la telenovela llamada Ozzy Osbourne nos podría ofrecer.

“Blizzard of Ozz" es la primera obra maestra en la discografía de Ozzy Osbourne como solista y la primera parte del legado de Randy Rhoads ante el mundo. Y es por lo tanto el primer y atinado paso en la ascendente carrera de Ozzy, la cual más a delante y por desgracia seguiría por unos muy retorcidos caminos, no por eso menos exitosos. Definitivamente es también uno de los mejores momentos para el rock pesado y una piedra angular en el desarrollo de la guitarra eléctrica como herramienta elemental, en el arte de hacer auténtico heavy metal.




Las sesiones de grabación originalmente correrían a cargo del productor griego Chris Tsangerides, en los estudios Ridge Farm en Londres, Inglaterra. Sin embargo al poco tiempo de comenzadas, este fue sustituido por Max Norman, quien se estacionaría en ese puesto a lo largo de varios discos más de Ozzy Osbourne.

Entonces es así que esta placa es para el Diablo todo un clásico y una muy querida pieza de los archivos elementales metaleros. Sin embargo el muy cabrón no cree que conceptualmente, el heavy metal haya desviado o modificado su camino en los ochentas debido al aporte de tan apreciable entrega. Metaforizando, “Blizzard of Ozz” es tan solo una de las salsas que dieron sabor. Pero los discos antes mencionados, son la carnita del suculento taco metalero.














9 comentarios:

merol666 dijo...

Que tal Diablo.

Como siempre es grato leerte, y como de entrada lo dices, lo tuviste en tus manos y no lo entendiste si no hasta despues, a mi me paso con muchas bandas, y Ozzy esta incluido, lo mismo que Kiss, digo, sin ofender nadie son de los "emblematicos" que nomas no me pasan ni con aceite de oliva...pero eso si despues de leer tantos detalles hasta siento que ya se porque no me gustan.

Saludos
Lordmerol

Morningstar dijo...

Pues yo también creo que los mencionados en el pasado post sí son a los que hay que ponerles veladoras, y éste (Blizzard Of Ozz) está muy cerca de lograrlo. Efectivamente, está lleno de suciedad (todo lo que comentas), pero el resultado es redondito: a ese disco no la falta ni le sobra nada.

Por otro lado, creo que también habría que mencionar el Odisea Burbujas de Juan García Esquivel pues, como muchos sabemos, en ese disco fue donde nació el Doom Metal con el poderoso tema de El Ecoloco, y se trata de un disco del 79-80. Ríanse si quieren, pero éste también nos marcó y, sin duda, aun recrodamos la oscura actuación del Ecoloco.

Dagon dijo...

ja,ja,ja carnitas metaleras! excelente metáfora mi diablo!

Estoy de acuerdo en que el Blizzard es un gran disco y su gran aportación fue presentar al mundo (a un nivel más amplio, claro) a un genio de la guitarra: el Sr. Randy Rhoads.

Morningstar: no me río para nada, yo también siempre he dicho que el tema del Ecoloco es una de las primeras rolas de Doom que se hicieron, para mi que fue influencia de Messiah Marcolin.

El rock chingón dijo...

Excelente post, realmente concuerdo con tu punto de vista. Te voy a confesar que me gusta como toca Randy R. pero no veo que fuera el virtuoso que se dice, era un muy buen guitarrista pero yo no creo que sea una leyenda del instrumento. Lo que llama la atención de ese disco es el contraste entre la "cerdez" de lira de Iommi, con la cual se estaba acostumbrado el mundo a escuchar a Ozzy (y hacía que su voz sonara mas delgada) y la brillantez (me refiero de brillo) de la lira de R.R., que le da otro matiz a la voz de Ozzy. Sin embargo pienso que la mejor versión de la voz de Ozzy solista fue el bark at the moon (incluso el Ultimate Sin) ahí me parece que la voz de Ozzy es donde mejor suena como solista.

Antonio Cruz de Blas dijo...

No estoy muy seguro si con la canción de El Ecoloco nació el doom, como dice “Morningstar”, aunque sí estoy de acuerdo en que el disco de Odisea Burbujas nos marcó a muchos. Salud

El rock chingón dijo...

El black y el doom las inventó chespirito y si no busquen en youtube el vide de "burjas" (ahí chéquenle porque no se como se llama exactaemnte) y verán....

El rock chingón dijo...

Quise decir brujas. http://www.youtube.com/watch?v=Ph8B3gQIICM La lira inicial es mas malvada que cualquier cosa que haya hecho burzum.

Kharlos dijo...

El Doom Metal nació con BLACK SABBATH, MUCHO ANTES de que existiera la canción del ecoloco, la cual por cierto a mí también me gustó mucho escucharla en aquella época.

Nada más hay que escuchar la canción BLACK SABBATH, o ya si lo quieren más claro que las Burbujas, pues la de HAND OF DOOM..

Y sí, ya sé que le llaman Proto-Doom, o como sea que lo bautizen, pero la Música te transmite mucho más que Mil Palabras... o Adjetivos para Clasificarla... osea más DOOM que eso, NO PUEDE HABER..

squeezit the moocher dijo...

Yo tambien pienso que el Doom metal, antes que el término propiamente dicho, pertenece a (cuando ni siquiera se hablaba de ello) a BLACK SABBATH...si con el Hand Of Doom no queda claro, un poquito después tenemos el prodigioso Under The Sun, con una intro por la que mataría cualquier Doom y hasta un Black jajajaja.

Me encantó eso de que la voz de Mr. Ozzbourne está más depurada en la época del Ultimate Sin, que ya venía recuperando esencia con el Bark at the Moon, porque eso es algo que yo siempre he pensado también. Ojalá hubiera tenido esa voz cuando Randy Rhoads, hubiera sido la ostia. Es difícil decir lo que hubiera sido o fue Randy como leyenda, porque solo fueron 2 años, amén de sus Quiet Riot. Pero de lo que no hay duda es de que muy pocos afortunados han comenzado de una manera tan bestial y rotunda objetivamente hablando, además de ganarse a público y crítica (aunque llegara más tarde). Además quisiera decir que su baterista y bajista por aquel entonces del resucitado Ozzbourne, me parecen sencillamente geniales, no como el Mike Bordin y sucesores de ahora. Esperemos que para su nuevo disco no solo sorprenda la guitarra, sino el equipo completo, que por cierto ya se ha podido escuchar algo, aunque yo todavía no.

Para terminar, una curiosidad; os habéis dado cuenta en la coincidencia de la publicación de los albumes Sabbath/Ozzy(solitario)? Supongo que sí, pero aun así lo digo:
1980-Renace Sabbath y publican Heaven and Hell, mientras Ozzy resucita y publica Blizzard
1981-Sabbath continúan con Dio y graban Mob Rules, mientras Ozzy sigue con Randy y graba Diary
1983-Dio nos dejó (temporalmente) y Sabbath graban Born Again con Gillan, mientras Randy se nos fue para siempre y Ozzy graba Bark con J.E.Lee
1986- Sabbath graban Seventh Star y Ozzy Ultimate Sin...

A partir de ahí bonanza jajaja. No sé quien publicaba primero, da igual, pero a mi parecer debía haber un pique para ver quien subía más alto...mismos años, mismas esperas, semejantes cambios...Lo que se dice un milagro en parte, pero, provocado.

Saludos a Mr. Devil