domingo, 20 de febrero de 2011

Long live long plays – Larga vida al vinil.

Tal y como lo prometimos, de nueva cuenta sus blogeros de confianza unimos esfuerzos por no unificar nuestros criterios, sino expandirlos y difundirlos; en esta ocasión exhibiendo nuestras opiniones acerca de este tan amado accesorio rockero - mágico y bien musical, conocido como disco de vinil.

Bienvenidos y recuerden que al final encontrarán los links para accesar a los blogs colegas. Y recuerden que sus comentarios son bienvenidos.






Todo empezaba con el desesperante regreso a casa y la nueva adquisición bajo el brazo, ese tesoro envuelto en una bolsa de papel o plástico, con el logotipo impreso de alguna de las tiendas de importación de la época. Y al llegar ante la tornamesa, lo primero era verificar que la aguja se encontrara libre de suciedad o pelusas. A continuación el ritual comenzaba y había que abrir el disco. Para ello se necesitaba una fina navaja, que cortara el celofán de un solo y delicado corte; o en su defecto, en mi caso recurría a una cuidadosamente ensayada rutina de frotamiento, del canto del disco contra la mezclilla del pantalón (de verdad funcionada). Y de inmediato había que colocar la portada del disco a la altura de la cara, introducir los dedos en el canto y abrirla exactamente frente a la nariz, para que como junkie, poder oler desesperadamente la fragancia del cartón y el vinil. Los discos de USA tenían los olores más intensos y memorables, pues los europeos eran más moderados en su fragancia (aparte el cartón era más delgado). Y los mexicanos de plano olían a cartón más corriente y a plástico del mismo de las bolsas del supermercado. Así olía el rock en las décadas de los setenta y ochenta.








Con la precaución de un restaurador de antigueades, se introducían los dedos por debajo de la funda interior y con cuidado de no dejar marcas en la misma, de alguna manera accionábamos en las yemas de nuestros dedos, una cualidad como de ventosas y finalmente la sustraíamos. La escucha comenzaba y había que sentarse en un sillón favorito frente a los bafles, para seguir la música con nuestros ojos sobre las letras impresas en las fundas interiores. Y de la misma forma se escudriñaba el arte de las portadas a detalle. Entonces la melomanía era más demandante.





Los discos l.p.s (por las iniciales de long play), medían 12 pulgadas de diámetro y estaban fabricados en vinil, y erróneamente se ha creido que estaban hechos de acetato, cuando el acetato en realidad era el material de la placa maestra (master), con la cual se imprimían las copias de vinil en las prensas maquiladoras. Las portadas eran unos lienzos cuadrados majestuosos, de poco más de doce pulgadas de largo, en las que quedaron plasmadas verdaderas obras de arte. Se imaginan la experiencia de haber disfrutado en estas condiciones la escucha del “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band” de los Beatles (tratando de reconocer a todas las personalidades que componen su portada?), o el de “The Court of the Crimson King” de King Crimson. Y por supuesto que lo tengo que decir, pero alguien se imagina escuchar esos lejanos truenos en el cielo y el repicar de la campana, con el impresionante panorama de la mujer de negro a las afueras de una cabaña sobre nuestras manos (en espléndida funda doble)? Sí, me refiero al álbum debut de Black Sabbath. O alguien recuerda cuantas horas dedicamos para encontrar mensajes y figuras ocultas en las portadas de Iron Maiden?




En cuestión de calidad sonora, los viniles también son majestuosos, pues con la llegada del disco compacto, lo único que se logró fue preservar en términos de durabilidad al disco (como recipiente de los sonidos). Pues mientras la naturaleza tecnológica del disco de vinil, funciona reproduciendo las vibraciones ilimitadas que emite el paso de la aguja sobre el surco del disco; la tecnología del disco compacto es sin duda más limitada, pues reproduce la traducción del sonido análogo a digital a través de un (en ese sentido), limitado código binario. Sin embargo, la posibilidad de hacer más eficiente la portabilidad de la música, llevó a que el disco compacto se popularizara, borrando del mapa casi por completo a su “incomodamente” antecedente directo, el dico de vinil. Pero gracias al Dios de lo retro, especificamente el mercado europeo aguantó vara y los legendarios viniles conservaron su estatus y hasta se cotizaron más entre los coleccionistas. La otra ventaja del disco compacto sobre el vinil es la “casi” perfecta protección ante el maltrato del disco, con lo que se eliminó el nostálgico “scratch”, aquel molesto e incómodo ruidito, que nos indicaba que era momento de reponer nuestro disco por unos nuevo; ruidito que sin embargo también se convirtió en condimento de la escucha, cuando de nostalgia se trataba.




Mención aparte merecen los picture discs, los cuales aunque ofrecen una calidad de audio menor a la de un vinil regular (debido a la naturaleza de su fabricación), sí son sin duda parte escencial en la fonoteca de cualquier coleccionista. Estos son fabricados con una delgada capa de vinil transparente, sobre una foto del artista en cuestión (montada en una base de plástico).




Pero ahora que el mercado de la música ya no sabe qué hacer, para seguir recetándonos todo por la computadora (sin gastar en producir nada y cobrarnos por todo), el espíritu del rock parece resisitirse a morir y ha fomentado un renacimiento de interés por los discos de vinil y en USA se ha popularizado de nueva cuenta su producción (aunque como objeto de colección). En México incluso hace unos meses, se han lanzado en vinil el más reciente disco de Julieta Venegas y una caja con tres discos de Zoé (Zef no te hagas, prometiste en vinil el “Universevil” de Maligno!).

A continuación una lúdica lista, de acuerdo al capricho y gusto del Diablo Despierto, de los discos más...
Las portadas más chingonas:

- Abbey Road (Beatles)
- Sgt. Pepper´s (Beatles)
- Black Sabbath
- The Court of the Crimson King (King Crimson)
- Phenomenom (UFO)
- Powerslave (Iron Maiden)
- Morbid Tales (Celtic Frost)
- Blizzard of Ozz (Ozzy Osbourne)
- Bela Lugosi´s Dead (Bauhaus)






Los discos en paquetes más chingones:

- Álbum Blanco (Beatles) (Incluye fotos y poster)
- Live at Leeds (The Who) (incluye fotos y documentos varios)
- Dark Side of the Moon (Pink Floyd) (Incluye poster y postales)
- Stcky Fingers (con Cierre) (Rolling Stones)
- Best of the Beast (Iron Maiden)
- Suspiria (Goblin) (Con diorama)
- Los Pitufos (Con diorama de aldea pitufa)




Los discos de vinil más cotizados:

- Beatles carniceros (Beatles)
- Evil Woman (Fontana) (Black Sabbath)
- Soundhouse tapes (Iron Maiden)








Las portadas más horribles:

- Ritchie Blackmore´s Rainbow
- Guerrero del Arcoiris (Rata Blanca)


6 comentarios:

Lic.Metálico Iván dijo...

Gran punto en estos dos discos:
- Abbey Road (Beatles)
- Sgt. Pepper´s (Beatles)

De aquí podríamos Armar un gran debate ,pues recordemos que son dos de las portadas mas polémicas en la historia de la musica a esto le sumariamos los mitos que las envuelven.

Saludos !

El Cannibal dijo...

Excelentes portadas y excelente nota Capitán Howdy.
Saludos.

Metallian dijo...

Excelente texto Howdy, sin duda todo un ritual el abrir y saber tomar correctamente un LP, haciendo de los dedos una especie de ventosa, genial jaja. Saludos

blackmetalpagano dijo...

muy buen resumen de lo que algun dia fueron lo acetatos 3 blogs hicieron un buen trabajo a diferencia del mariscal que en lo personal no aporto nada solo su experiencia cuando le regalaron un disco de queen tu diablo muy bien saludos

Jaime Palacios dijo...

Buen post, a mi ya no me toco mucho la epoca de lps, pero tengo una que otra joya, como el "Appetite for destruction" de los Guns, ( No te enojes ), y mi mama tiene uno en portada yoko ono y John lennon, y uno de little Richard, "Here Little Richard", checa la cancion de Pearl Jam, "Spin the Black Circle", habla de lo que tu dices, del ritual que significaba poner un Lp, saludos.

merol666 dijo...

Que tal Diablo.

Sin duda buena reseña, yo soy de esa epoca, aun conservo discos, aunque ya no en buen estado. Sinceramente el que mas recuerdo es el Master of Puppets porque lo compre en 15 pesos, alla por el año 89 o 90 y era importado!!! el sonido era brutal, tambien compre discos de The Clash, Megadeth y de Judas "Unleashed in the East", me toco conseguir el "Negro" de Metallica, que eran 2 discos, ah por cierto tuve el de KISS ALIVE, pero la neta ese lo compre nomas porque se veia chingon, nunca he sido fan de ellos.

Saludos y buena historia.

LordMerol