viernes, 22 de agosto de 2008

Judas Priest - El Heavy Metal como concepto.

Judas Priest 2008
La banda epítome de lo que conocemos como heavy metal, por sonido, concepto, espíritu, vestimenta y especialmente actitud, es, ha sido y será Judas Priest.

Esta es palabra del Diablo.




Así es, en esta ocasión les falló porque Black Sabbath es la banda más grande de rock en la historia (porque los Beatles están fuera de competencia). Pero no es la más importante de heavy metal, ni Iron Maiden, ni Motörhead, ni Deep Purple y mucho menos Led Zeppelin. Porque lo que entonces hacia y sigue haciendo Sabbath es rock pesado. Zeppelin apantalló a todos con blues rock y Purple amalgamó rock pesado con virtuosismo y sus influencias de música clásica. Los tres, eso sí, de manera magistral.

Y es que aunque del origen del término, heavy metal como tal, se ha discutido hasta el hartazgo. Sabemos que al menos en medios registrados, se usó en la letra de “Born to be Wild”, el clásico de Steppenwolf de 1968. Pero en manos de Judas Priest, el término se convirtió en concepto.





1974, la época de satín.


Judas Priest se formó en 1968, para no variar en Inglaterra. Y originalmente era un trío conformado por el guitarrista Kenneth Karl Downing (K. K. para los cuates, pues siendo inglés le vale madre la fonética mexicana), y el bajista Ian Hill. Y aunque este par proviene de West Bromwich, cuando comenzaron a girar en forma con la banda se asentaron en Birmingham, donde comenzaron a recorrer los circuitos de clubes de costumbre. El vocalista era Alan Atkins pero pronto fue sustituido, por el hermano de la novia de Hill: Robert Halford y a principios de 1974 entró a la banda otro guitarrista, Glenn Tipton. También desde entonces los bateristas habían sido el talón de Aquiles para la banda y por este puesto el desfile de músicos fue interminable. Como dato curioso, durante esta época la banda fue manejada por una agencia de Tony Iommi (con la que por cierto tuvieron broncas).

“Rocka Rolla” salió a la venta en 1974 y no pasó nada pues es muy malito, a pesar de que contó con la producción de Rodger Bain (el mismo que se encargó de los tres primeros trabajos de Black Sabbath). Sin embargo a partir de “Sad Wings of Destiny” (1976), quedó claro lo que Priest tenía para el mundo. Nada más en este incluyeron: “Tyrant”, “Genocide”, “The Ripper” y la majestuosa “Victim of Changes”, siendo esta última una de las máximas obras del heavy metal. Desde entonces fue importante la fe que los seguidores tenían en Judas Priest, pues la calidad en la producción de sus discos dejaba mucho que desear. Por fortuna la excepción en este concepto lo fue “Sin After Sin” (1977), gracias a que detrás de los controles estuvo Roger Glover (bajista y productor de Deep Purple). “Stained Class” (1978) y “Killing Machine” (1978), continuaron con la cosecha de temas clásicos, con los que el templo del heavy metal estaría ya perfectamente cimentado.





Judas Priest en el primer "Monsters of Rock" en Castle Donington,
Inglaterra. 1980.


También a partir de esta época, la banda adoptaría la vestimenta de cuero, con accesorios y exceso de estoperoles (muy a la usanza de la cultura gay, hasta entonces ajena a la banda y muchos de sus seguidores), que darían al heavy metal la personalidad e identidad en las que pensamos al escuchar ese mágico par de palabras. Atrás quedarían las ropas de satín, que hasta entonces habían arropado al Sacerdote metálico. Y bajo los reflectores, la actitud escénica también cambiaría, pues dieron paso a estudiadas coreografías, que en cualquier otra banda se ven ridículas. Pero que para Judas Priest, son solo uno más de los elementos que conforman a su entidad.

En 1979 editaron “Unleashed in the East”, un disco en vivo grabado a principios de año durante su gira por Japón. El impacto fue absoluto y es que el sonido de la banda en vivo ya era avasallador (a pesar de que se supo que el material final fue maquillado en el estudio de grabación). Y con esta grabación, la supremacía de Judas Priest, como punta de lanza para el género fue contundente. Desde la portada parece que declaraban cual debía ser la personalidad del Heavy Metal. Ahí estaba todo: Halford con gorra de policía, látigo y el cuerpo forrado de cuero negro. Este icono se encontraba flanqueado por Tipton y Downing, siendo este último quien portaba la imagen que junto con Halford definiría al género. Vestido de absoluto negro con kilos y kilos de estoperoles y armado con una emblemática Gibson Flying V, la guitarra del heavy metal.



También el sonido de la banda ya estaba definido. Pesadísimos riffs, riffs y más riffs pero ensamblados en medio de memorables armonías y estructuras, con una lógica y una métrica que solo algunas bandas lograron desarrollar. Pero la marca de la casa, definitivamente son las famosas guitarras gemelas. Las mismas con las que Iron Maiden les vino a competir, generando una auténtica enemistad entre ambas leyendas, la cual continúa aún hoy en día. Y en medio de todo eso, se erigía el arma secreta del sacerdote, pues el jaguar rugía como nadie. Los alcances vocales de Halford parecían sobrenaturales y en conjunto con las dos guitarras, generaron ensambles magistrales.

El sello de cera sobre el testamento del heavy metal, vino a ser su siguiente disco “British Steel” (1980). En este incluyeron el tema “Breaking the Law”, con el que no habría paso hacia atrás, pues quizás sea este el himno nacional del metal (o al menos el primero de muchos que Judas Priest aún estaría por entregar). “Point of Entry” (1981), fue un disco de receso en el que como quiera, nos regalaron un puñado mas de entrañables. Pero con “Screaming for Vengeance” (1982), llegarían a la cúspide de sus posibilidades.

“The Hellion” es la introducción para “Electric Eye”, una máxima de ciencia ficción, que fácilmente podría ser adaptada en “Metal Hurlant”, la revista comix por excelencia. Pero el tema “Screaming for Vengeance” es inclemente y no dejó a nadie a la par de Judas Priest. Y hasta se dieron el lujo de pasear por Mtv, pues “You´ve got Another Thing Comming” logró gran rotación y doblego el mercado estadounidense ante el acero británico.


“Defenders of the Faith” (1984), los mantuvo en el trono, con “Freewhel Burning” e “Eat me Alive” pisando el acelerador a fondo y “Jawbreaker” y “The Sentinel” rompiendo madres. Pero “Turbo” (1986), encendió la luz amarilla para muchos de sus seguidores, que se desconcertaron por el uso de guitarras sintetizadas (otra vez a la par de su paisana doncella), y “Ram it Down” (1988), dejaba ver que un cambio se aproximaba.





El mentado "Painkiller".




En 1990 sacudieron de nuevo al mundo del heavy metal con “Painkiller", pues se comenzaba a relegar a la banda al mueble de la música que escuchaba mi papá (a poco no dicen así?). La escena musical comenzaba a aburrirse del thrash metal y pronto lo echarían para afuera con una patada en el culo. Dicha patada fue propinada por una mediática manipulación, ataviada con botas Dr. Marteens, bermudas y camisas de franela. Sin embargo “Painkiller” vino a dejar claro quien partía el queso en el metal y también detonó el último pataleo del thrash metal, con el que solo las bandas bien establecidas (Megadeth, Anthrax, Slayer, Sepultura, etc…), o las oportunistas y apadrinadas (Pantera, Pantera, Pantera, etc…), sobrevivirían. El disco no permite ni respirar, desde que comienza con la feroz carta de presentación de su nuevo juguete: Scott Travis. Un impresionante baterista, que con el tiempo ha demostrado estar muy sobrado para la banda. Y canción tras canción, el sacerdote demuestra que con él no se juega y que ha venido a recoger el tiradero que ya tenían los chamacos. Pletórico, “Painkiller” es un disco para ser devorado a puños. Y es que es el heavy metal, el único género musical que permite el uso de tales metáforas, que al menos con Judas Priest, deben de ser tomadas muy, pero muy en serio.

Tras el rotundo éxito en ventas del disco y la respectiva gira, en la que llevaron de abridores a Megadeth y Testament (la cual erróneamente hay quien dice que era parte de la gira “Clash of the Titans”), Halford abandonó a la banda por conflictos devenidos por su interés en lanzarse como solista. Y tras las consabidas audiciones, su lugar fue ocupado por Tim “Ripper” Owens, quien se desempeñaba como cantante, precisamente en una banda tributo a Priest. Durante varios años Ripper realizó una estupenda labor con el Sacerdote y grabó con ellos “Jugulator” (1997), y “Demolition” (2001), en los cuales sí se adolece de la presencia de Halford, como complemento de Downing y Tipton como compositores. Y al igual que su paisana doncella, cuando los dejó Bruce Dickinson, el nivel de la banda bajó tanto que los llevó a presentarse en lugares pequeños e incluso a México los trajeron como abridores de Megadeth en 1998.



El Palacio de los Deportes, septiembre 2005.


Y seria en 2003, cuando comenzarían a dar su brazo a torcer y la banda se reune con Halford para trabajar en la edición de “Metalogy” (2004), una caja retrospectiva del trabajo de la banda. Y eventualmente anunciaron su regreso a los escenarios con Halford, realizando una gira en plan estelar y otra coestelarizando el Ozzfest, al lado de Black Sabbath.

El esperado disco que marcó el regreso de Halford, fue “Angel of Retribution” y se editó en marzo de 2005. En este nos entregaron un trabajo mediocre, descansado en el fuero metálico que los medios de comunicación les otorgaron por default. El trabajo carece del espíritu al cual nos tenían acostumbrados, pues los riffs parecen montados en las canciones sin puentes convincentes, tampoco hay melodías memorables y el doble bombo siempre es insertado a fuerza de presumir la presencia de Travis. Y durante la gira pudimos apreciar que la voz de Halford parece estar acabada, lo cual es algo que sería inevitable.



Otra de esa misma noche en el Palacio de los Deportes.


Por supuesto que dicha reunión fue un éxito y a su término anunciaron que comenzarían a trabajar en un nuevo disco, el cual sería conceptual. Con tales declaraciones, muchos de sus seguidores nos pusimos a temblar. Y finalmente en junio de este año lanzaron “Nostradamus”, el cual para nuestra sorpresa no fue la decepción que imaginábamos. De manera inteligente, la banda apostó por navegar en territorios, por los que el heavy metal es un poder de mercado contundente. De tal forma, “Nostradamus” es un trabajo muy en la línea de lo que hacen bandas del llamado power metal, como Hammerfall, Nightwish, Iced Earth, etc… las cuales causan furor en gran parte del territorio europeo y sudamericano. Tras escuchar “Painkiller” o “Screaming for Vengeance”, nadie hubiera imaginado a Judas Priest haciendo un disco doble inspirado en Michel de Nostredame, con mucha instrumentación sinfónica, largas introducciones e inserciones operísticas a destajo. Sin embargo ahora que lo hicieron fue de manera estupenda, pues la composición muestra la coherencia que por años extrañamos. Suena a lo que hacen las bandas que mencioné, pero manufacturado por los maestros, por los únicos y auténticos Dioses del Metal.



Nostradamus en vivo.


El riesgo del Sacerdote valió la pena y nos hace pensar que para el beso en la mejilla, los detractores habrán de esperar aún un poco más.

Esta es palabra del Diablo.



Nostradamus, el disco.

sábado, 9 de agosto de 2008

Saludotes

Diablo Despierto

Saludos a todos y les agradezco mucho que se detengan a leer lo que por aquí se dice.

Hace poco comentaba con un amigo, como esto de la lectura a través del medio que sea, va en desuso. Y aclaro que no estoy por las peroratas de quererlos convencer, de que la lectura es la neta y no se qué. Pero de que la gente cada vez se aleja más de esta disciplina es un hecho.

De igual forma la escritura pinta con la misma suerte, pues gradualmente es más extraña esta práctica. Se han puesto a pensar en una semana cuanto escriben? La realidad es que casi nada, porque hasta un nombre o número telefónico los capturamos directamente en el celular. Es decir, ya no se escribe, se dedea. Y cuantos hasta nos dan un papelito para que nosotros se los apuntemos, ya sea por no escribirlo mal o por temor a hacerlo con faltas de ortografía. En fin.

Como siempre, espero actualizarlo más seguido pues tengo algunos pendientes (como la esperada y muy personal netota acerca de Led Zeppelin), y otras cosas ya escritas, a las que les quiero dar salida por este medio.

También quiero poner a su disposición esta dirección de correo electrónico, por si alguien gusta establecer contacto a través de este medio:

sabbra666@hotmail.com




Otra del Diablo Despierto

viernes, 1 de agosto de 2008

Carcass - Huele mal.

Carcass 2008.

Que Carcass, la legendaria agrupación de grindcore se presente en nuestro país no es cosa de todos los días. Por eso aquí una breve de ellos.

Al menos así sin pensarlo mucho, parece que después de los Beatles, Carcass es la agrupación más relevante que el puerto de Liverpool ha donado al mundo. Y digo, no es por levantar polémica, solo me refiero a que son paisanos. La cosa es que cuando el death metal era una portentosa vertiente en el heavy metal subterráneo a finales de los ochenta, para no variar en Inglaterra tuvieron a bien darle una vuelta más a la tuerca y que inventan el grindcore. Este subgénero no es más que el resultado de mezclar el death metal con el hardcore – punk, y la banda primigenia del asunto fue Napalm Death.

Para entonces el guitarrista Bill Steer, decidió dejar a Napalm Death (luego de haber grabado tan solo su primer disco “Scum” en 1987), y se integró a Carcass que ya se conformaba por el baterista Ken Owen y Jeff Walker (ex –Electro Hippies), al bajo.

Desde aquellos años, pareciera que en algunos sectores del heavy metal, la intención fuera la de romper records. Y hay bandas y aficionados que claman haber grabado el disco más brutal, el más rápido y/o ser el guitarrista o baterista más rápido, etc. Sin embargo, lo que se escuchó entonces de Napalm Death y Carcass ha sido en verdad, lo más lejos que el metal ha podido llegar. Y digo, el genio de la radiodifusión y esteta de la promoción de música Indie británico, John Peel, no podía estar equivocado y se convirtió en uno de sus principales entusiastas.

Tarola y doble bombo a la máxima velocidad, riffs de verdad endemoniados y una impresionante mezcla de voces aguda (si una lagartija pudiera cantar heavy metal, estoy seguro de que así se escucharía), y gutural, cortesía de Walker y Steer respectivamente. Eventualmente se unió a ellos Mike Amott (quien con el tiempo se haría bien famosote con su banda Arch Enemy).

Como toda buena banda, se mandaron a la chingada luego de grabar su disco “Swansong” en 1996 y el año pasado anunciaron que se reunirían para presentarse en algunos festivales europeos. El punto desgraciado radica en que Owen sufrió de una hemorragia cerebral y por lo tanto su estado de salud le impide volver a formar parte de su proyecto. Su lugar es ocupado por Daniel Erlandsson (Arch Enemy). Y ahora para nuestro regocijo, el día de ayer anunciaron que el 16 de septiembre próximo, se presentarán de nuevo en nuestro país, ahora en el Circo Volador del Distrito Federal.

Al igual que con bandas como Celtic Frost, la reunión de Carcass es un evento no renovable (para estar a tono con el momento nacional), y esa fecha pinta para memorable. A echar el grito señores, allá nos vemos.!



Carcass 2007, con Owen como guía emocional.


domingo, 27 de julio de 2008

El mundo se va a acabar

Y no es que estén lloviendo pescados o se haya soltado la peste. Si no que están pasando cosas en otra índole de extrañeza.

Dando el rol en la tienda de discos, me topo con la sorpresota de que Warner Music acaba de lanzar en edición nacional, el más reciente y aparente último disco de Bauhaus, “Go Away White”. Chale, pues no que el disco era bien independiente y que solo se podía adquirir a través del sitio o los medios de la banda y que no se qué? Quien se lo iba a imaginar, Bauhaus en producción nacional y más cuando ya pasó un buen de tiempo de su lanzamiento y que además ya está bien desintegradota la banda. Incluso me atrevo a pensar que a estas alturas del partido, a quien le interesaba ya lo compró. Y no se me hace el tipo de banda, que porque la ponen en los escaparates de la entrada vaya a vender un madral de copias más. En fin, esos son misterios que solo los ejecutivos de las compañías disqueras, conocen a fondo (o al menos eso creen).



Bauhaus fotografiados por Anton Corbijn.
Trivia, quién es ese guey?



De igual forma y aunque ya pasó casi un año, les platico que Universal Music se aventó el tiro de importar el dvd doble(y el de edición limitada en hard cover!), documental de Ian Gillan “Highway Star: A Journey in Rock”. Hasta la fecha solo conozco a un guey que lo compró, yo. Y me refiero a haber pagado los contantes y sonantes cuatrocientos varos de manera oficial. Porque mi amigo el pequeño Joaquín(quien es una persona muy popular entre diversos músicos consagrados, a pesar de su corta edad), también lo tiene. Pero él lo compró en el mercado negro y no es que su copia sea pirata, si no que es de esos que la gente de las compañías o representantes de prensa, van a vender o a cambalachar a los lugares de venta “informal”. Este material lo reconoces porque esta suajado, es decir que tiene un agujero que lo atraviesa de manera criminal por todo su ser, dañando de manera irreversible su librillo y contraportada. Y en el caso (como este), de ediciones en libro o digipack, el madrazo es aún más doloroso. Por lo tanto, las ventas que se generen en material de este tipo, no van a los números oficiales de los artistas. La cosa es que el documento no tiene madre y en el primero de los dos dvds que incluye, nos refinamos un documentalote de poco más de dos horas, en el que el mismísimo Gillan da cuenta de su brillante carrera artística, incluso desde antes de hacer historia al lado de Deep Purple. Los videos que incluye son de antología, pues lo podemos ver en plan de Gualberto Castro, cantando y bailando de trajecito. Además de que los comentarios de gente como Ronnie James Dio y Luciano Pavarotti, hacen de este material una referencia indispensable en lo que a Ian Gillan se refiere.



Poco más de cuatrocientos pesitos.


Y que les puedo decir, de cuando el maestro se pone a hablar de su época como cantante de Black Sabbath. En este apartado se detiene por cerca de veinte minutos, detallando todo el proceso, desde que Tony Iommi lo convocó como cantante (por medio de una borrachera también de antología), hasta que acabó la gira del “Born Again”. Uno de los comentarios que no quiero dejar pasar, es cuando Gillan platica que a Black Sabbath le prohibieron tocar en un “pueblo” de México por satánicos! Imagínense eso.

En el segundo dvd, las cámaras siguen a Gillan en recientes giras de Deep Purple por la ex – Unión Soviética y el Reino Unido. Si ustedes son apasionados como yo, del pedo técnico y tras bambalinas que rodea a los conciertos, no se la van a acabar tampoco. En una de las escenas más emotivas para mí, lo vemos llegar al estadio en el que se presentarán y sin que haya cortes de cámara, deja sus cosas en el camerino y se sale a revisar el escenario. Y a detalle describe lo emocionante que es caminar por ahí, cuando aún no empieza el concierto y el lugar aun se encuentra vacío. Más adelante los vemos terminar una de sus presentaciones en Inglaterra, palomeando ni más ni menos que con Uli Jon Roth (el mago de la guitarra que le dio personalidad a Scorpions por muchos años), en “Smoke on the Water”. Y al terminar, como que le vale madre y se encamina a su camerino (para él solito, porque no lo comparte con la banda), hasta que uno de sus compañeros le sugiere que se despida de Roth, lo cual hace de manera evidentemente comprometida. En fin, si les sobran los cuatrocientos pesos y entienden de esto, los invito a que ni lo piensen, aun lo pueden encontrar. Así seremos dos o tres los que lo compramos y de esta forma los flamantes empresarios no dudarán en seguir trayendo material de este tipo, muy a la baja en fechas recientes.


Ian Gillan, una leyenda viviente.



Unos meses después, si no me equivoco a principios de este año, EMI nos sorprendió sacando en edición nacional otro dvd doble, ahora de Roxy Music. Se imaginan lo extraño, raro y hasta surrealista que es entrar a la tienda de discos y en las novedades encontrarse el “The Thrill of it All: A Visual History 1972 - 1982”, de Roxy Music? Para los records, de este tengo el dato de que lo tienen dos personas aparte de mí. Uno de ellos es el Abogangster y el otro lo adquirió en el Chopo, usado. O sea que ya vamos de gane. Hace muchos años, en junio de 2002, anunciaron en concierto a Bryan Ferry en el Auditorio Nacional. Y cuando aún no me reponía del impacto, ya lo habían cancelado “por cuestiones de logística”, es decir: que solo se habían vendido dos boletos. Y en esa ocasión ninguno de ellos era mío. O sea que ni el boleto de recuerdo me quedó.


Este es como de a doscientos nadamás.


En este dvd se incluyen videos desde su primera época con Brian Eno. La que muchos dicen (reaccionando a sus impulsos primigenios), que es la única que vale la pena. Como si no supiéramos que desde que Bryan Ferry formó a Roxy Music, esta ha sido su bebé. También hay videos de muchas presentaciones en televisión, desde el clásico Musikladen hasta el programa de ABBA en Suiza. Y por supuesto los videoclips oficiales (que no son muchos), y diversas presentaciones en concierto. Algunas de ellas inéditas hasta entonces y otras ya conocidas.

Tantas imágenes nos permiten revisar la camaleónica carrera de la banda, desde que se disputaban con Bowie (enemigo natural y extraoficial de Ferry), el trono del auténtico glam rock, hasta que desarrollaron la inclasificable música de Roxy Music. Y es que de que manera se puede describir a una obra como “Avalon” (1982)? Mas que como una extraña amalgama de progresivo, pop y “suave” y finísimo rock, con un cúmulo de sensaciones, difíciles de describir.




Por último, se ha soltado la noticia de que el próximo 7 de octubre se presentará en la Ciudad de México, ni más ni menos que James. Así es, la legendaria banda de Manchester, que en su momento fue la favorita de Johnny Marr (y de igual forma la elegida para abrir alguna de las giras de los Smiths en 1985), dará un concierto en nuestro país. Aún no se confirma el lugar pero ya es uno de los conciertos que más espero en lo que resta del año, al lado de los de Oasis y Judas Priest (porque Heaven And Hell no creo que vengan en estos meses).


James 2008.


La banda comandada por Tim Booth (y producida en varias ocasiones por Brian Eno casualmente, ya que hablábamos de él), se reunió y editó un disco nuevo titulado “Hey Ma”, en abril de este año, el cual aun no escucho. Pero con lo que James ha hecho hasta antes de, según ellos, retirarse en diciembre de 2001, me parece suficiente para esperar un muy emotivo concierto. Sonido Manchester carajo!

Por cierto, hasta la fecha James se encuentra en medio de una polémica, desatada debido a que un conservador sector considera que la portada del mencionado disco es inapropiada. Pues muestra a un bebé jugando con sus cubos, teniendo a su lado una pistola. Por lo tanto les recomiendo que si alguno de ustedes tiene hijos pequeños, pues no los dejen escuchar a James y mucho menos ver sus portadas. No vaya ser la de malas, mejor siéntense con ellos a ver las noticias en la tele.






domingo, 13 de julio de 2008

Phenomena - Imagen y sonido.

La estupenda portada del disco.


Chachareando en Tepito, a mediados de la década de los ochenta, llegó a mis manos el cassette de Phenomena. De él había leído algo en Conecte y se antojaba bien interesante, ya que se trataba de un grupo de músicos, que en algún momento habían formado parte de Deep Purple, Rainbow y Whitesnake. El material de este proyecto giraba en torno a una historia de terror y el plan original se trataba de hacer también una película y embarcarse de gira. Para tal efecto pensaron en acondicionar un autobús, en el cual proyectarían la película y la banda la musicalizaría en vivo. Hasta ahí mi información en ese momento.



Dario Argento.

Poco después y ya clavado en las películas del maestro italiano Dario Argento, me enteré que había realizado una película con el mismo nombre, "Phenomena", la cual en México se había estrenado como "Inocencia Satánica". Y pues llámenlo inocencia (satánica seguramente), falta de recursos informativos (pues no había Internet), o hasta pendejada. Pero la cosa es que se nos hizo fácil (porque como siempre eran crímenes compartidos con el Estrella de la Mañana), y asumimos que el famoso disco de Phenomena, no era más que el soundtrack de la película de Argento. Y así duramos mucho tiempo, hasta que conseguimos la película y comenzamos a esclarecer el misterio.



La característica brutalidad de Argento.

Phenomena (la película), data de 1985 y al verla me enteré de que el soundtrack se compone por canciones de Iron Maiden, Motorhead y material realizado para la película por sus eternos Goblin ( en realidad solo Claudio Simonetti y Fabio Pignatelli para la ocasión), y Bill Wyman. En la que es su octava película, Argento nos presenta una más de sus retorcidas historias y en esta ocasión nos cuenta la historia de una interna en un colegio para niñas, la cual tiene la extraña capacidad de comunicarse con los insectos. Aparte de esta cualidad, la chica en cuestión es sonámbula y en una de sus involuntarias experiencias noctámbulas es testigo de un crimen. Dicho papel marcó el debut de la bella Jennifer Connelly como protagonista, pues su primera aparición ante las cámaras puede ser visto en “Once Upon a Time in America” (1984), de Sergio Leone. Desde entonces la conozco, aunque ella a mí no (lo cual es una verdadera pena).

Un par de instantáneas de Jennifer Connelly con Donald Pleasence.


Con la ayuda de un entomólogo, interpretado por Donald Pleasence, los crímenes son esclarecidos. Pero por supuesto para llegar a este punto, Argento hace con nosotros lo que quiere, tal y como era su costumbre. Y es que por desgracia para sus seguidores, quienes hayan visto ya su más reciente entrega "The Mother of Tears" (2007), saben que esto es algo que se extraña, pues el maestro de verdad chafeó. Y es que con esta conclusión a su trilogía de Las Tres Madres, conformada por Suspiria (1977) e Inferno (1980), parece que el trabajo final lo hubiera realizado Eli Rooth y sus trucos baratos para apantallar chavitos.

Con las manos en la masa.

Dario Argento, si te encuentras leyendo esto, sabe que tus viejos seguidores esperamos que endereces el camino. Sabemos que podrás.

La versión gringa.
Como dato mamón que probablemente les valga madre (pero sé que habrá por ahí quien se muera de envidia), les diré que tengo Phenomena en muchos formatos. Prehistórico Beta editado en México, subtitulado en español. VHS gringo editado por Anchor Bay, con la película restaurada y remasterizada en su edición completa, sin cortes. Este incluye, documentales, entrevistas con Argento, Claudio Simonetti (de Goblin), los videoclips de varias de las canciones, etc… El dvd de la misma compañía tiene lo mismo, pero pues es calidad dvd y aparte ya está descatalogado. Y para acabarla de joder, poseo la edición japonesa en láser disc doble! La cual incluye de regalo una foto (muy mal impresa, por cierto), de Connelly y un documental de Argento. La edición es prístina. Que mamón, lo sé. Pero entiendan que es un honor presumir la videoteca. Perdón, perdón. Y para no variar los gringos con sus desmadres, editaron la película con algunos cortes y la titularon "Creepers". Así que cuando la vean bajo ese título, corran y no miren hacia atrás.


Varios músicos de Phenomena, con su creador al centro.
Phenomena (el proyecto musical, el disco), data de 1984 y es un proyecto conceptual ideado por su productor Tom Galley. El hermano de Tom, Mel, fue el guitarrista del proyecto y al principio de su carrera perteneció al trío Trapeze y posteriormente militó en una de las alineaciones más brillantes de Whitesnake. El cantante del disco era un tal Glenn Hughes, lo cual llamaba mucho mi atención, pues aparte de haber sido bajista y cantante de Deep Purple, también cantaba en el que sería el primer disco como solista de Tony Iommi, "Seventh Star". El baterista no tenía pedos, pues el sonido de Cozy Powell es tan reconocible como la voz de Hughes. Y como logra eso un baterista? Con huevos y talento señores. En el bajo estaba Neil Murray, otro veterano de Whitesnake. Y el tecladista era Don Airey, un veterano de Black Sabbath, Whitesnake, Ozzy Osbourne, Deep Purple… en fín. Airey ha tocado casi en todas las bandas cabronas del planeta Tierra. Y hubo otros músicos que participaron en algunas canciones. Pero principalmente fueron los que mencioné. Carajo, todos ellos han formado parte de Black Sabbath en algún momento!

Musicalmente Phenomena es una obra maestra de lo que en Europa se conoce como AOR (por las iniciales de Adult Oriented Rock), y por nuestras tierras, en la década de los ochenta se le conoció como hard rock. A los rudos se le hará muy melódico y hasta fresa. Pero si no le temes al escarnio metalero, el disco es grandioso. La impresionante producción de su perpetrador Galley, permite que cada uno de los instrumentos sea disfrutado al máximo, enmarcando el magistral trabajo de Hughes. Sin embargo, quizás sean los teclados el elemento memorable del conjunto. Las melodías en voz de Hughes son entrañables y por la contundencia de la batería, parecería que se trataba de una banda perfectamente aceitada por el tiempo.


El segundo capítulo, aún interesante.
Pero jamás cercano al primero.
Posterior al primer disco, los hermanos Galley continuaron con la saga conceptual grabando tres discos más, en los que una pléyade de músicos continuó en colaboración. Y entre muchos podemos contar a Brian May, John Wetton y Tony Martin. Jamás se realizó la película del plan original, aunque el año pasado resurgieron los planes al respecto. Sin embargo una pieza clave del conjunto se acaba de perder.

Hace apenas unos meses, Mel Galley se desvaneció al subir al escenario, y el reporte médico fue tajante. Mel tenía una especie de cáncer en etapa terminal. La noticia causó un shock a los aficionados y músicos de este rock ochentero, pues la manera en la que Mel lo afrontó fue por demás peculiar. En diversos comunicados se despidió de sus fans e incluso organizó (como cada año), su fiesta de cumpleaños para despedirse de sus amigos. Glenn Hughes puso a disposición de sus seguidores, un apartado postal para recibir regalos y mensajes que personalmente entregó a Galley. Mel murió el pasado primero de julio.


Mel Galley en su cumpleaños número sesenta,
en compañía de Glenn Hughes.

Un par de anécdotas de su vida:

Su salida de Whitesnake se debió a que durante una noche de farra con John Sykes, ambos se quedaron dormidos manejando y en el inevitable accidente Galley dañó unos de sus brazos. El accidente lo incapacitó por una larga temporada y de hecho nunca se recuperó adecuadamente. Y la otra historia se dio apenas el año pasado, cuando un impostor fue descubierto al hacerse pasar por Mel Galley, solamente para dar autógrafos y regalar plumillas a sus incautos seguidores. Lo más bizarro del asunto es que el suplantador declaró, que esta era una actividad a la que se dedicaba desde hace diez años.

Quieren darse un quemón de lo maravilloso, que fue vivir estos descubrimientos en la década de los ochenta? Háganse un favor y vean y escuchen estos documentos. El que busca encuentra.



lunes, 23 de junio de 2008

Ronnie James Dio - Un Arcoiris en la Oscuridad.

El famoso momento del foquito rojo.

Perdón, perdón, yo sé que se han tomado la molestia de revisar este lugar y me he tardado algo en actualizar. Pero creo que sobra decirles que ha sido por falta de tiempo, jamás de ganas. Y mientras esperamos a ver con qué nos sorprende Heaven And Hell y su próximo disco, les comparto esta experiencia de hace como cuatro años, con una de las personas más amables que he conocido en la vida: Ronnie James Dio. Este encuentro se dio gracias a un pase Meet & Greet que me gané en la radio, un día antes del concierto. Los otros dos ganadores (porque regalaron solo tres), fueron mi hermano Paul y mi amigo Ponchito (sí, el especialista en cine de animalitos). Para tal efecto yo fungí como cachirul y contesté las trivias fingiendo otras voces. Sin embargo, mientras esperábamos para entrar al camerino, un par de personas se nos acercó para preguntar qué hacíamos esperando ahí. Y al enterarse, hicieron una llamada telefónica y en cuestión de segundos tenían también un par de pases. Esta situación puso a prueba el poder del Tour Manager de Dio, pues aunque se puso bien punk discutiendo que solo éramos tres invitados, gente de los promotores terminó por convencerlo de que si ellos también tenían pase, también entrarían. Y vale la pena comentarles que esta charla en su momento la entregué para La Mosca en la Pared. Y aunque Hugo García Michel me dijo que sí le interesaba, jamás la publicó.

Comenzamos:

Muchos no lo ven (y muchos se niegan a hacerlo), pero la importancia que Ronnie James Dio tiene a la música contemporánea, especialmente la pesada, es inminente. Y sin duda se equipara con la de sus contemporáneos, entre los que se encuentran Robert Plant, Freddie Mercury, Ian Gillan y demás auténticas vacas sagradas, con las que en la década de los setenta orilló a muchos a tomar un micrófono o una guitarra.

Y si alguien pide pruebas de su calidad como compositor, pues ahí están los tres mejores discos de Rainbow, tres de los más importantes discos de Black Sabbath y un puñado de clásicos del heavy ochentero con su banda Dio. Y de su voz, parece que nadie se atreve a argumentar en su contra.

Afortunadamente Dio no ha sido ajeno a nuestro país y en 1992 se presentó al lado de Black Sabbath, en un histórico concierto en el Palacio de los Deportes. En el año 2000 regresó como invitado de Deep Purple al Auditorio Nacional y el pasado 21 de agosto de 2004 se presentó en el Salón 21, por primera ves con su banda Dio ( y a estas alturas ya regresó con Dio al Circo Volador en 2006 y con Heaven And Hell rompió madres apenas el año pasado en el Auditorio Nacional). Al término de este, se nos brindó la oportunidad de visitarlo en su camerino y esto es lo que sucedió.


Cafecito con Dio.

Con las medidas de seguridad de costumbre, su manager de gira nos pasó al camerino pidiendo que tomáramos asiento y esperáramos, pues Dio no tardaría en salir. Y así fue. Con una amabilidad fuera de este planeta, el pequeño con la voz de trueno se acercó a saludarnos, agradeciendo la espera y que estuviéramos ahí. Inmediatamente, y tras agradecerle por visitarnos de nuevo, le entregué un sobre con fotos tomadas en nuestro país, durante su concierto con Black Sabbath y en la conferencia de prensa con Deep Purple. Al ver las de Sabbath se acercó hacia los focos que rodean el espejo del vestidor y observándolas con detenimiento recordó el momento: “ Me acuerdo muy bien de este concierto, y en especial del lugar en el que tocamos, ya que tiene unas interesantes estructuras metálicas en el techo. Y nunca olvidaré que había un insecto revoloteando a mi alrededor, creo que era una libélula, y cuando abrí la boca para cantar se me metió hasta la garganta. Entonces comencé a toser hasta que logré sacármelo. Y el concierto fue muy bueno, desafortunadamente fue uno de los últimos que realicé con la banda”

Así fue debido a que una semana después serían los conciertos de despedida de Ozzy Osbourne, para los que invitó a Sabbath a tocar como invitados especiales cierto?
“Así es, y bueno yo entiendo que para Tony(Iommi), era una buena oportunidad de hacer dinero, y no lo culpo. Pero yo también soy muy especial y me parecía que no podríamos llegar más lejos. Es una lástima porque en verdad tengo grandes recuerdos de mi etapa con Black Sabbath”.

Al ver la foto con Purple, notablemente conmovido, comenta: “Cuantos recuerdos, esto fue hace cinco años”

Cuatro (lo corrijo), y le pregunto su opinión acerca de la declaraciones que recientemente hizo Ian Gillan, acerca de lo mucho que estima a Tony (Iommi), Geezer (Butler) y a Dio de Black Sabbath.
“No sabía, pero me lo imagino ya que en verdad me llevo muy bien con Ian. Sabes que puedo decir que lo conocí apenas en esa gira que realicé con Purple en el año 2000? Mira, cuando yo estaba con Elf fuimos los abridores para Deep Purple en 1973, y entonces entre Ian y Ritchie (Blackmore), las cosas ya estaban muy mal. No se podían ni ver y entonces Ian llegaba directo para subir al escenario y cuando terminaba el concierto bajaba y se iba. Sin embargo con los demás si fue todo muy diferente. De Roger (Glover), qué te puedo decir? Probablemente Roger sea mi mejor amigo y con el he pasado muchos buenos momentos. Y entonces, por eso es que apenas conozco a Ian, y durante esa gira del 2000 nos la pasamos muy bien”.

Todavía te detienes a escuchar la música que hacen Iommi y Blackmore? “La de Tony sí porque es uno de los mejores músicos de rock y además es un gran tipo. A pesar de todo lo que pasó no tengo ningún problema con él. Y de Ritchie definitivamente no. También él es uno de los más grandes músicos pero simplemente escuchar de él no me es nada placentero. Además la onda medieval en la que anda no me convence, yo sé que en cualquier momento volverá a tomar la guitarra eléctrica y se enchufará de nuevo”

"The world is full of kings and queens,
who blind your eyes then steal your dreams,
it´s Heaven And Hell"


Oye, pero eso le gustaba desde entonces no?
"Sí pero no a tal grado. Él adoraba el impacto de los amplificadores y ahora yo se que no tardará en volver al rock and roll”

A continuación le menciono las recientes declaraciones hechas por Tony Iommi, en las que asegura que es una pena que la etapa de Sabbath con Dio, no reciba el reconocimiento que merece (luego de varios años en campaña pro- Ozzy, en los que evadía el tema), y comenta:
“Sí, ya las leí. Pero sabes lo que decía entonces? Según él yo debería estar agradecido, pues estaba recibiendo más crédito del que merecía. Y ahora dice lo contrario. Pero bueno, así son las cosas. Lo que pasa es que Tony es todo un caso. Mira este es Tony”, en ese momento toma de la mesa una charola y actuando como mesero, pasa bruscamente entre quienes nos encontramos ahí: “Con permiso, con permiso!. Así es Tony, se mueve de acuerdo a las circunstancias, sus necesidades y sin preocuparse por los demás. Pero a fin de cuentas ahí están las canciones, y las versiones de Ozzy para quien las quiera y las mías para quien las quiera”

En ese momento domino al fan que llevo adentro y de la manera más objetiva, le explico que sin embargo ahí está Live Evil, el disco que grabó en vivo con Sabbath y que incluye sus interpretaciones a los clásicos de la época de Ozzy, y que para muchos seguidores significan una inigualable revitalización de esas canciones, a lo que intimidado argumenta:
“Si tú lo crees. Bueno, solo te diré algo, en aquella época Tony lo aceptó”

Ronnie, si tuvieras que escoger un disco de Sabbath y uno de Rainbow para escuchar completo, cuáles serían?
“No escogería uno y uno, definitivamente sobre Black Sabbath y Rainbow sería Heaven And Hell. Ese disco es muy especial para mí, ya que en ese momento yo quería comenzar a hacer música más obscura y profunda. Y con Sabbath compuse canciones con las que me sentía mas a gusto. Sin duda esa época es algo de lo mejor en mi vida”

Cabe mencionar que esta plática no fue una entrevista, sino una convivencia y como tal mientras autografiaba unos programas de Black Sabbath, hacía memoria tratando de recordar los lugares en los que las fotos fueron tomadas. Y en ese ambiente le agradecí haber tocado durante el concierto “The Sign Of The Southern Cross”, la cual personalmente considero una de sus mejores composiciones, y con un gesto de asombro contesta:
“Que bueno que así te parezca, ya que a mi parecer esa canción ha sido muy incomprendida y de hecho creía que solo a mí me gustaba. Ese disco (Mob Rules), en sí es bastante oscuro y “The Sign Of. ...” siempre ha sido mi canción favorita del disco”

Y también desenterraste para el concierto “The Gates Of Babylon” de Rainbow...
“Si, también esa es una canción muy buena. Y creo que no la tocaba desde que estaba en Rainbow”

Y cuando Dio llamó a Rudy Sarzo, Simon Wright y Craig Goldie (bajista, baterista y guitarrista respectivamente de su banda), a que salieran para la foto del recuerdo (llamado al que solo Goldie bastante contento asistió), sabíamos que el tiempo había terminado y nos despedimos de la leyenda Ronnie James Dio, agradeciendo de nuevo la amabilidad con que nos recibió como en su casa.


Nota: Perdón pero me jacto de presumir, que las fotos que ilustran este texto fueron tomadas con mis manitas.


domingo, 8 de junio de 2008

Ennio Morricone: Érase una ves en la ciudad de México.

En casos excepcionales la banda sonora de las películas, o soundtrack, es tan importante para el resultado final, como lo es la fotografía, el guión e incluso la misma dirección. Y es por eso que no me imagino “Suspiria” o “Deep Red” de Dario Argento, sin la música de Goblin; “Escape from New York” o “Assault on Precinct 13” de John Carpenter, sin la música de su propia autoría o “Rosemary´s Baby” de Roman Polansky, sin las angustiantes composiciones de Christopher Komeda.

Sin embargo, me parece que para el cinéfilo, imaginar a la cinematografía sin la música de Ennio Morricone es literalmente imposible. Inclusive, si de mí dependiera mandar una zonda espacial, con ejemplos de lo que se hace por acá. Mandaría un video con el clip de “El Bueno, el Malo y el Feo” de Sergio Leone, en el que se escucha “El Éxtasis del Oro”, del maestro italiano.

Y es que hace unos días se llevó a cabo en el Auditorio Nacional de la ciudad de México, un evento sin precedentes. Ennio Morricone se presentó dirigiendo a la Roma Sinfonietta (orquesta), con la que interpretó “Musica Per Il Cinema”. La selección para esa noche incluyó diversas suites, conformadas por temas de películas como “Los Intocables”, “Érase una ves en América” y “La Misión”, por mencionar a las más populares. Sin embargo, el momento en que se empezó a escuchar “El Bueno, el Malo y el Feo”, el suspiro de cerca de diez mil personas fue estremecedor.

Previo al evento, mi amigo Ponchito, que en realidad no se llama Ponchito, pero que para salvaguardar su integridad decidí mantener su identidad encubierta con este alias (algo que haré constantemente, salvo el caso de personajes cuya popularidad es vasta, como es el caso de Juan Heladio, mi amigo de la infancia), tuvo a bien prevenirme y de muy buena fe me dijo: “… oye, pero ese concierto no tiene nada que ver con el rock. Y te advierto que puede ser pesado y demandante. Estarás preparado? No te vayas a aburrir. Y además será conveniente que vayas vestido de manera… er, adecuada, por llamarlo de alguna manera”. Ponchito es una persona muy refinada y en cuanto a cine se refiere es muy especial. Se prende grueso con las películas de animales. En una ocasión lo desalojaron del cine Lindavista acusándolo de perverso. Esa tarde proyectaban en programa doble “Babe, el puerquito valiente” y “El Perro Bombero”. Así es, su preferencia no es la zoofilia, sino las películas de animalitos. De hecho se encuentra en la revisión de su libro de próxima publicación: “Cine de animalitos- Análisis cinematográfico y su filosofía”. En serio.


La cosa es que esa noche el respetable sí supo comportarse, casi. Y es que a grito pelón, una señora de plano no se aguantó y le pidió al maestro: “Paradiso!” y la verdad es que mucha gente la apoyó, aunque al menos en el programa no estaba incluida. Para el encore, de manera sublime, Morricone regreso como que con más decisión y repitieron “El Éxtasis del Oro”, por algo ha de ser. Y para el segundo encore se aventaron una que la verdad no conozco. Pero prendió tanto al público, que puedo creer que quizás se trataba de la mencionada “Paradiso”. Y ustedes disculpen pero como “Cinema Paradiso” no me conmovió precisamente, pues no la recuerdo muy bien. Para entonces ya abiertamente en plan villamelón, mucha gente bien prendida llevó el ritmo con las palmas lo cual me preocupó un poco, pues sí esperaba que el maestro se encabronara e interrumpiera la pieza abruptamente. Y es que hace como dos meses, el Estrella de la Mañana se aventó el tiro de entrevistarlo y les puedo decir que quizás sea por la edad, pero Morricone ya raya en lo… especial, por no decir mamón. Cuando le preguntó acerca de su trabajo al lado de Morrisey, se emputó y le dijo que de eso no quería hablar. En fin, a estas alturas y con ese historial se le perdona todo. Y lo digo en serio y no de dientes para afuera.

Esa noche, sin pantalla de por medio, muchas imágenes activaron la memoria y en repetidas ocasiones nos helaron la sangre. Eso pasa cuando el cine deja de ser mero entretenimiento y pasa a ser un elemento más en la dieta básica de las emociones.

A colofón dos comentarios:

1) Antes de que comenzara el concierto, una cuadrilla de mutiladores arrancaba una hoja del programa de mano. Y con el plan bien trazado, el estrella de la Mañana se lanzó durante el intermedio, a buscar algunos de esos preciados ejemplares. Y con ellos en su poder se fue a pepenar los botes de basura, en busca de alguna de las hojas misteriosas. Sí la encontró y revisando el caso, parece que de último momento los promotores tuvieron alguna dificultad con uno de los patrocinadores: Playboy. Lo estúpido del caso es que en la hoja mutilada, por un lado aparece la publicidad de la revista en cuestión. Pero por el otro se encuentra precisamente la biografía de Ennio Morricone! Dios mío perdónalos, no sabían lo que hacían!
2) Le consulté al Estrella de la Mañana y me dice que también desconoce cual fue la pieza que interpretaron al final del concierto. Pero que no fue “Paradiso”.


Uno de los máximos momentos en la historia de la cinematografía.